Once estados de México implementan restricciones al uso de celulares en las aulas

Un número creciente de estados en México está tomando medidas decisivas para transformar el entorno educativo. Once entidades federativas han implementado regulaciones sobre el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos móviles en los planteles escolares, con miras a un mejor rendimiento académico y una convivencia más sana.

Estas nuevas normativas, aprobadas entre 2025 y 2026, buscan principalmente restringir el empleo de estos aparatos durante las horas de clase. Las excepciones se limitan a cuando el uso es explícitamente autorizado por el docente con fines pedagógicos, integrando la tecnología de manera consciente en el aprendizaje.

Las disposiciones varían, pero generalmente incluyen la prohibición de grabar o difundir contenidos sin consentimiento dentro de las instalaciones, así como el resguardo temporal de los dispositivos durante la jornada escolar. A nivel institucional, se establecen protocolos que permiten aplicar sanciones graduales, desde llamados de atención hasta el retiro momentáneo del equipo.

Esta tendencia no es exclusiva de México. Expertos como Marco Fernández, del Tecnológico de Monterrey, señalan que aproximadamente el 58% de los sistemas educativos a nivel mundial, sumando 114 países, ya han establecido algún tipo de restricción. Esto subraya una preocupación global sobre cómo la tecnología impacta el ambiente de aprendizaje.

Paulina Amozurrutia, coordinadora de Educación con Rumbo, enfatiza que la regulación es crucial porque la presencia constante de celulares dificulta la concentración de los estudiantes y el logro de objetivos pedagógicos. Además, estas medidas son clave para mitigar la violencia digital y proteger el desarrollo socioemocional de los alumnos.

Datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), basados en PISA 2022, respaldan esta preocupación. Entre el 40% y el 50% de los estudiantes encuestados admitieron distraerse por el uso de celulares propios o de sus compañeros durante las clases, una cifra significativamente mayor al promedio de la OCDE.

Aunque estas restricciones en el aula son un paso importante, especialistas advierten que el desafío va más allá. El uso excesivo de dispositivos fuera del horario escolar para redes sociales o videojuegos también impacta negativamente los procesos de aprendizaje y el desarrollo de habilidades fundamentales.

Algunas escuelas con resultados sobresalientes han optado por retirar los dispositivos durante toda la jornada y devolverlos al finalizar las clases, aunque reconocen los retos de infraestructura y recursos que esto implica para muchas instituciones públicas. La UNESCO también ha reportado un aumento significativo en la implementación de estas restricciones a nivel global.