El gobierno federal de México ha formalizado un significativo acuerdo estratégico con las cámaras de la industria siderúrgica y de la construcción, marcando un hito en el impulso a la producción nacional de acero. Este compromiso busca reconfigurar el panorama de la infraestructura y el desarrollo, priorizando el consumo interno de materiales clave.
La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó la firma de este convenio, que establece que todas las obras públicas emprendidas por el gobierno, incluyendo carreteras, trenes y diversa infraestructura, deberán adquirir acero producido en el país. Asimismo, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción y la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de la Vivienda se han adherido a esta iniciativa, prometiendo utilizar acero de origen mexicano en sus proyectos.
Este plan, según la presidenta Sheinbaum, tiene como objetivo principal potenciar la industria nacional, reduciendo drásticamente la dependencia de importaciones y fortaleciendo la cadena de suministro local. La medida complementa decisiones anteriores, como la imposición de aranceles al acero importado de naciones sin acuerdos comerciales con México, buscando crear un entorno más favorable para los productores internos.
🔴 La presidenta firmó un acuerdo para impulsar la industria siderúrgica y fortalecer el mercado interno.
El plan busca que las compras públicas prioricen proveedores nacionales, con la participación del gabinete económico y de Raquel Buenrostro.pic.twitter.com/AxrOQ2cVDr
— Azucena Uresti (@azucenau) April 29, 2026
Raquel Buenrostro, secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, contextualizó el acuerdo dentro de los pilares del “Plan México”. Explicó que la estrategia integral busca disminuir las importaciones en diversos sectores, fomentando la proveeduría nacional y el desarrollo de una economía más autosuficiente. La sustitución de importaciones de acero es un componente crucial de este ambicioso proyecto.
Por su parte, Sergio de la Maza, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero, celebró el convenio como un «paso decisivo». Destacó su importancia para robustecer el sector, aumentar el contenido nacional en la producción y consolidar la sustitución de importaciones, pilares fundamentales para la soberanía económica del país.
De la Maza enfatizó que este acuerdo es vital para salvaguardar cerca de 90 mil empleos directos y brindar certidumbre a inversiones que superan los 8 mil millones de dólares. Además, subrayó cómo la iniciativa contribuirá a fortalecer la competitividad y la sustentabilidad de la industria siderúrgica mexicana, un sector que ha enfrentado desafíos externos, como aranceles impuestos en Estados Unidos.





