La destacada cantante Majo Aguilar se encuentra en un momento crítico de su carrera al enfrentar una preocupante baja en la venta de boletos para sus próximas presentaciones. Esta situación incluye un esperado concierto de cierre de gira en el emblemático Auditorio Nacional de la Ciudad de México, así como una fecha programada en Estados Unidos.
A pesar de haber sido galardonada recientemente en Premio Lo Nuestro, la respuesta del público para su show del 13 de noviembre de 2026 en el Auditorio Nacional, con capacidad para 10,000 espectadores, ha sido modesta. Los reportes de Ticketmaster muestran que, a la fecha, la mayoría de las secciones del recinto permanecen disponibles, con una ocupación mínima.
El escenario no es más alentador para su concierto en el Hard Rock Live Sacramento, California, fijado para el 2 de mayo de 2026. Este recinto, diseñado para albergar a miles de asistentes, registra más del 85% de sus localidades aún sin vender, reflejando una escasa demanda entre el público estadounidense.
Un desafío familiar en la industria
Este patrón de bajas ventas no es exclusivo de Majo Aguilar, sino que se inscribe en una racha complicada que ha afectado a otros integrantes de la dinastía. Tanto Pepe Aguilar como sus hijos Ángela y Leonardo han experimentado dificultades similares, incluyendo cancelaciones de conciertos y una notable disminución en la asistencia a sus presentaciones tanto en México como en Estados Unidos.
En el último año, Pepe Aguilar ha tenido que retirar fechas de su gira por Estados Unidos, y las restantes muestran una demanda limitada. Ángela Aguilar, por su parte, enfrentó cancelaciones y promociones agresivas para llenar sus conciertos, mientras que Leonardo Aguilar registró una ocupación muy baja en una de sus presentaciones en Albuquerque.
Curiosamente, el apoyo que Majo Aguilar recibe en las plataformas digitales, a menudo comparada favorablemente con Ángela por parte de algunos usuarios, no se ha traducido en un incremento en la asistencia a sus conciertos. Este fenómeno subraya la desconexión entre la popularidad en redes sociales y el éxito comercial en la venta de entradas.
La situación actual representa un importante reto para la familia Aguilar, quienes históricamente han sido figuras prominentes en la música regional mexicana. La capacidad para revertir esta tendencia y reconectar con su base de seguidores en los grandes escenarios será clave para el futuro de la dinastía.





