El ex futbolista y reconocido comentarista deportivo, Luis García, compartió una peculiar anécdota en el podcast «Farsantes con Gloria». Durante la emisión, reveló su notable admiración por la cantante Fey, la cual se manifestó a través de una inusual actividad en sus redes sociales.
García confesó haber dado «me gusta» a más de 200 publicaciones de Fey en Instagram, un hábito que no pasó desapercibido en su hogar. Esta situación generó un simpático conflicto con su esposa, Rocío Lara, quien se percató del masivo número de interacciones del «doctor» con la artista pop.
La propia Rocío Lara intervino en la conversación del podcast con un tono jocoso, dirigiendo una «advertencia» a la intérprete de «Azúcar Amargo». Con humor, comentó que Luis García «ya no tiene dinero, tiene muchos hijos y una esposa que gasta mucho», desmitificando entre risas la imagen que algunos podrían tener del comentarista.
Ante la «vigilancia» de su pareja, García admitió haber tenido que eliminar todos los likes de las fotos de Fey. A pesar de la situación, el ex seleccionado nacional reiteró que su único deseo con la cantante era «tomarse la foto, eso y ya, no quiero más que eso con Fey», una petición que aún no ha recibido respuesta por parte de la artista, actualmente de gira.
Este divertido suceso expuso de manera amena la dinámica familiar de los García-Lara, mezclando el ámbito deportivo con el de la farándula. Rocío Lara cerró el segmento reiterando con humor que la imagen de «máquina sexual» de su esposo era una «completa mentira», subrayando la singular forma en que la pareja afronta sus malentendidos.
María Fernanda Blázquez Gil, mejor conocida como Fey, es una figura emblemática del pop latino. Nacida en Ciudad de México en 1973, consolidó su carrera musical a mediados de los noventa, destacando por su energía en el escenario y su capacidad de reinvención a lo largo de los años.
Con álbumes exitosos como «Fey» (1995) y «Tierna la noche» (1996), logró ventas millonarias y llenó en múltiples ocasiones el Auditorio Nacional. Sus sencillos «Media Naranja» y «Azúcar Amargo» se convirtieron en himnos generacionales, dejando una huella profunda en la música pop en español.





