Xóchitl Gálvez, excandidata presidencial, ha expresado su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum por la apertura que ha mostrado hacia la producción de gas mediante el método del fracking. Gálvez celebró esta postura, señalando que es preferible «corregir que seguir viviendo en el error», en referencia a la política energética anterior.
Aunque reconoció que el fracking es un método controvertido y contaminante, la exsenadora enfatizó que las nuevas tecnologías y equipos pueden mitigar significativamente su impacto ambiental. Esta afirmación busca equilibrar la necesidad energética con la preocupación por el entorno.
La exalcaldesa de Miguel Hidalgo subrayó que la decisión de Sheinbaum de considerar el fracking es un «paso necesario» para reducir la dependencia de México del gas natural extranjero. Esta medida cobra mayor relevancia en un contexto de crisis global, exacerbada por eventos como el cierre del Estrecho de Ormuz.
En el tema del fracking sí estoy con Claudia. pic.twitter.com/Sd50wyrkWc
— Xóchitl Gálvez Ruiz (@XochitlGalvez) April 15, 2026
Gálvez comparó esta nueva dirección con la postura del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien «siempre se negó a realizarlo por motivos ideológicos». Para la exlegisladora, este cambio de rumbo es vital para la autonomía energética del país.
Según Gálvez, la oposición debe señalar los errores del gobierno, pero también reconocer sus aciertos. Considera que este movimiento hacia el fracking es indispensable para alcanzar la soberanía energética, un objetivo que, a su parecer, no se concretó con proyectos como la refinería de Dos Bocas.
¿Qué es el fracking y cómo debería implementarse?
Xóchitl Gálvez explicó que el fracking, o fracturación hidráulica, es un método para extraer gas natural de yacimientos no convencionales, situados en rocas a gran profundidad. El proceso implica la perforación y la inyección de una mezcla de agua, arena y químicos para liberar los hidrocarburos.
Ante el carácter contaminante del fracking, Gálvez sugirió que el gobierno de Sheinbaum debe implementarlo con la máxima responsabilidad, utilizando tecnología de punta para minimizar su huella ecológica. Esto aseguraría una extracción más limpia y eficiente.
Como experta en temas energéticos, Gálvez indicó que los especialistas estiman la perforación de entre 2 mil y 3 mil pozos, lo que requiere una sofisticación técnica que Pemex actualmente no posee. Para ello, se necesitaría una inversión considerable, de entre 35 mil y 45 mil millones de dólares anuales durante la próxima década.
Para lograr esta inversión y el desarrollo tecnológico, Xóchitl Gálvez enfatizó la necesidad de superar los «prejuicios» contra la participación de la iniciativa privada. Concluyó que, si no se actúa, México pronto podría estar importando petróleo además de gas, retando a la presidenta Sheinbaum a demostrar «valentía» en esta decisión.





