Video de seguridad revela cómo estudiantes desarmaron a adolescente tras ataque en Michoacán

La tragedia ocurrida en el bachillerato de Lázaro Cárdenas, Michoacán, el pasado 24 de marzo, donde un adolescente de 15 años acabó con la vida de dos profesoras, ha encontrado nuevas revelaciones. La Fiscalía estatal ha hecho públicos nuevos materiales de la investigación que arrojan luz sobre cómo fue detenido el atacante tras el crimen.

Contrario a las versiones iniciales, la evidencia muestra que fueron otros estudiantes del colegio Antón Makárenko quienes valientemente desarmaron a su compañero, Osmel H., para luego entregarlo a las autoridades. Este acto heroico es fundamental para comprender los sucesos que siguieron al ataque.

El fiscal Carlos Torres Piña reconoció la valentía y el sentido de responsabilidad de estos jóvenes, destacando que su intervención fue decisiva para contener la agresión. Esta nueva información corrige la primera versión de la Fiscalía, que sugería que Osmel se había quedado inmovilizado tras quedarse sin balas.

Los videos de seguridad muestran que, después de asesinar a María del Rosario Sagrero Chávez, de 36 años, y a Tatiana Bedolla, de 37, en la entrada del colegio, Osmel se escondió en el baño. Fue allí donde sus compañeros lo redujeron, lo desarmaron y lo sacaron de la escuela, facilitando su detención.

Asimismo, se ha revelado que el arma utilizada, con la que el joven posó en redes sociales la noche previa al tiroteo, era un “arma hechiza”, es decir, ensamblada con partes de distintos rifles, aunque de calibre R-15. La familia del menor aún desconoce el origen del arma, si bien Osmel, hijastro de un agente de la Marina, afirmó haberla tomado de casa.

Un elemento clave que aún falta en la investigación es el teléfono celular del atacante, que no ha sido localizado tras más de dos semanas del incidente, incluso después de catear su domicilio. Las autoridades consideran que el dispositivo es crucial para entender los motivos del joven, quien había publicado material del movimiento misógino “incel” en redes sociales, y para determinar si tuvo cómplices en la planificación del ataque.

A finales de marzo, un juez de control vinculó al adolescente a proceso por los delitos de feminicidio y portación de armas. La próxima audiencia, programada para el 24 de abril, determinará si la Fiscalía ha logrado acreditar los delitos. Dada su edad, la ley mexicana contempla una pena máxima de tres años en un centro de reclusión juvenil para el menor.