Trump advierte a Irán sobre cobro de peajes en el estrecho de Ormuz

Donald Trump, el expresidente de Estados Unidos, ha lanzado una contundente advertencia a Irán, instando al país a no imponer peajes a los buques que atraviesan el crucial estrecho de Ormuz. Esta declaración surge en un momento delicado, a pesar de un acuerdo de alto el fuego que preveía la reapertura de esta vital vía marítima.

A través de una publicación en redes sociales, Trump fue explícito: «Hay informes de que Irán está cobrando tarifas a los petroleros que transitan por el estrecho de Ormuz. ¡Más les vale que no lo hagan y, si lo hacen, que paren ya!». Su mensaje subraya una potencial oposición de Estados Unidos a cualquier pacto donde Irán utilice su influencia sobre el estrecho para obtener ingresos.

Anteriormente, Irán había insinuado que los ingresos generados por estos peajes podrían destinarse a los esfuerzos de reconstrucción post-guerra. Sin embargo, Trump, días antes de su advertencia, había sugerido que Estados Unidos debería ser quien recaudara estas tasas, afirmando: «Preferiría hacer eso a dejar que se los queden. ¿Por qué no deberíamos hacerlo? Somos los ganadores. Ganamos, ¿de acuerdo?».

La imposición de peajes en vías navegables internacionales suele considerarse una transgresión del derecho marítimo global. Este derecho está diseñado para asegurar la navegación pacífica y prohíbe a las naciones ribereñas obstruir el paso libre de embarcaciones por rutas esenciales como el estrecho de Ormuz.

Incluso antes del anuncio oficial del alto el fuego, Irán ya había adelantado sus intenciones de cobrar peajes. Mojtaba Khamenei, líder supremo iraní, declaró que el país «sin duda llevará la gestión del estrecho de Ormuz a una nueva etapa», según un comunicado difundido en Telegram.

El estatus del estrecho de Ormuz es uno de los puntos de fricción más significativos que amenazan la estabilidad de la frágil tregua entre Estados Unidos e Irán. Esta vía es fundamental, ya que por ella transita aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas natural licuado a nivel mundial. Su cierre previo, tras ataques aéreos, causó serias repercusiones.

Actualmente, más de 800 buques de carga permanecen varados en el Golfo Pérsico, la mayoría esperando permiso para zarpar. Los armadores y aseguradoras han expresado su preocupación, señalando la necesidad de mayor claridad para garantizar un tránsito seguro antes de que las operaciones puedan normalizarse. Datos de seguimiento de buques indican que el tráfico ha disminuido drásticamente, con solo tres barcos saliendo de la región recientemente, en contraste con los 135 que transitan diariamente en condiciones normales.