The New York Times expone a funcionarios de la 4t como informantes para Estados Unidos

Un explosivo informe del prestigioso diario The New York Times ha sacudido el panorama político mexicano al revelar una sorprendente red de colaboración entre funcionarios de la Cuarta Transformación y el gobierno de Estados Unidos. Según la publicación, al menos diez figuras destacadas de Morena, incluyendo gobernadores y legisladores, habrían estado actuando como informantes discretos para la administración de Donald Trump y la DEA.

Los periodistas Steve Fisher, Jack Nicas y Alan Feuer, autores de la investigación, basan sus hallazgos en testimonios de ocho personas con conocimiento directo de las conversaciones. Destacan que esta “repentina ola de cooperación” surgió a iniciativa de la DEA, que contactó privadamente a los funcionarios mexicanos para obtener información crucial sobre operaciones de cárteles y sus conexiones con el ámbito político.

Esta revelación se suma a informes previos, como los del diario Los Ángeles Times, que ya señalaban una expansión de las investigaciones estadounidenses contra políticos mexicanos más allá de figuras como el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha. Se menciona que Alfonso Durazo, gobernador de Sonora, y Américo Villarreal, de Tamaulipas, también estarían bajo escrutinio, e incluso habrían perdido sus visas para ingresar a Estados Unidos.

En este contexto, la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, ha tenido que abordar públicamente la revocación de su visa hace más de un año, ligada a investigaciones en torno a su exmarido, el político panista Carlos Torres. Estas situaciones alimentan el debate sobre la injerencia extranjera y la integridad de los funcionarios públicos.

La presidencia de Claudia Sheinbaum ha reaccionado a estos señalamientos con una campaña en defensa de la soberanía nacional, argumentando que las investigaciones estadounidenses carecen de pruebas concretas y responden a una intencionalidad política. El partido Morena, bajo el liderazgo de Ariadna Montiel, ha respaldado esta postura, organizando asambleas informativas en todo el país.

Ariadna Montiel calificó el reportaje del The New York Times como parte de una “campaña mediática” continua contra la Cuarta Transformación, aludiendo a narrativas que buscan deslegitimar al movimiento. Reafirmó el compromiso del partido con la legalidad, pero también su rechazo a lo que considera una “narrativa de ultraderecha” diseñada para atacar a su movimiento político.