La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha manifestado su rotundo respaldo al llamado del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien instó a apoyar al pueblo de Cuba. Sheinbaum enfatizó la necesidad de solidaridad frente al bloqueo económico y las recientes restricciones de combustible impuestas por Estados Unidos a la isla caribeña.
Desde un acto celebrado en Compostela, Nayarit, la mandataria mexicana hizo referencia al mensaje de López Obrador, quien, a pesar de su retiro, expresó en redes sociales sentirse «herido por lo que le pasa al pueblo de Cuba» debido a las limitaciones que impiden la llegada de productos y petróleo.
Sheinbaum subrayó la cercanía y el lazo de hermandad que une a México con Cuba. Declaró que, a pesar de las diferencias políticas que algunos puedan tener con el gobierno cubano, el sufrimiento de su gente no debe ser una consecuencia aceptable.
El expresidente López Obrador reapareció en la esfera pública el sábado por la noche con un mensaje de apoyo a Cuba, proponiendo incluso la ayuda a través de depósitos en una cuenta bancaria de una asociación civil. Durante su sexenio, México mantuvo una política de cooperación con la isla, incluyendo la contratación de médicos cubanos y el envío de petróleo, tanto por acuerdos como por motivos humanitarios.
En respuesta a la iniciativa, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, agradeció la «generosa solidaridad y el acompañamiento» de México, así como el «permanente y decisivo apoyo al fortalecimiento de esa entrañable amistad» por parte de López Obrador.
A pesar de las crecientes dificultades para el envío de recursos a Cuba, el Gobierno de Sheinbaum ha reafirmado su compromiso. La presidenta aseguró que México continuará brindando asistencia y que cualquier persona o entidad que desee apoyar al pueblo cubano es bienvenida a hacerlo.
El viernes previo, la presidenta Sheinbaum también celebró los acercamientos diplomáticos entre Cuba y Estados Unidos, reiterando la postura de su gobierno de promover el diálogo y el respaldo a los cubanos en medio de las tensiones bilaterales. Estos contactos buscan identificar áreas problemáticas y evaluar vías de cooperación.
La relación entre Washington y La Habana ha estado marcada por décadas de embargo económico, agravado en los últimos meses por presiones que buscan bloquear la importación de petróleo al país caribeño, exacerbando la crisis y el desabastecimiento en la isla.





