La Secretaría de Educación Pública (SEP) en México ha confirmado un cambio crucial en el calendario escolar 2025-2026, al anunciar que las vacaciones de verano iniciarán oficialmente el miércoles 15 de julio. Esta decisión revoca una propuesta anterior que contemplaba adelantar el receso estudiantil al 5 de junio, generando diversas reacciones en la comunidad educativa.
El acuerdo fue alcanzado durante la Primera Reunión Nacional Plenaria Extraordinaria 2026, donde las autoridades escolares votaron por mantener el calendario inicial. Este consenso desactiva la polémica generada por la idea de acortar el ciclo escolar por motivos como las altas temperaturas y la Copa Mundial de la FIFA 2026.
La propuesta de adelantar el fin de clases, anunciada el 7 de mayo, había sido una decisión unánime de las 32 secretarías de Educación de las entidades federativas. Sus argumentos se basaban en las severas condiciones climáticas de calor extremo que afectan a varias regiones del país, así como la coincidencia con el inicio del evento futbolístico global.
Sin embargo, tras varias horas de deliberación, la SEP optó por respetar el calendario que fue presentado y publicado oficialmente en el Diario Oficial de la Federación desde 2025. Esto significa que los estudiantes disfrutarán de su periodo de descanso a partir de la fecha establecida originalmente.
El regreso a clases para el Ciclo Escolar 2026-2027 se tiene previsto para los últimos días de agosto, aunque la fecha exacta aún será definida y anunciada en próximos días. Esta resolución busca brindar certidumbre a padres, alumnos y docentes.
La reversión de la decisión no estuvo exenta de presión. Organizaciones como la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) y la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) habían expresado su preocupación por la posible afectación a la formación académica de millones de estudiantes y el riesgo de agravar el rezago educativo en el país.
Asimismo, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) había exhortado a la SEP a garantizar los derechos de niñas, niños y adolescentes, subrayando la importancia de una educación de calidad sin interrupciones significativas. La flexibilidad para estados con condiciones climáticas extremas se mantendrá, permitiendo ajustes específicos si fuera necesario.





