Seis heridos tras explosión en refinería de Pemex en Salina Cruz, Oaxaca

Una fuerte explosión sacudió la refinería Antonio Dovalí de Pemex en Salina Cruz, Oaxaca, en la noche del pasado 11 de mayo. El incidente, que generó alarma en la comunidad cercana, dejó un saldo de al menos seis personas con lesiones de diversa consideración.

Los hechos tuvieron lugar alrededor de las 20:30 horas, específicamente en la torre de enfriamiento de la Planta Hidros II, una de las unidades operativas dentro de las instalaciones de la petrolera en el Istmo de Tehuantepec.

Tras el suceso, Pemex activó sus protocolos de emergencia, informando que los seis lesionados fueron prontamente trasladados a hospitales de la zona para recibir atención médica. La empresa aseguró que el incendio derivado de la explosión fue controlado por sus equipos de bomberos y que no representa un riesgo para la población aledaña.

Entre los afectados, se identificó a tres trabajadores de Pemex, incluyendo a dos mujeres, y a tres empleados de una compañía contratista. Todos ellos fueron reportados en condición estable después de ser evaluados por el personal médico.

Manuel Alberto Maza, titular de Protección Civil en Oaxaca, ofreció detalles preliminares sobre la posible causa del siniestro. Explicó que la explosión pudo haberse originado durante trabajos de soldadura en la torre de enfriamiento, sugiriendo que «muy probablemente no se había drenado todo el combustible» de la planta, lo que habría provocado el incidente.

El Gobierno de Oaxaca, en coordinación con Protección Civil estatal, activó de inmediato los protocolos de supervisión en las colonias cercanas a la refinería. Se realizaron recorridos para evaluar la situación estructural de las viviendas y emitir recomendaciones de seguridad a los residentes.

Adicionalmente, las instituciones de salud locales pusieron en marcha sus protocolos de atención para estar preparados ante cualquier eventualidad. Sin embargo, no se reportaron más hospitalizaciones ni personas afectadas tras la explosión, más allá de los seis casos iniciales.

Pemex, por su parte, afirmó que a pesar del incidente, la planta mantiene sus operaciones de manera normal, garantizando el suministro de productos refinados para la región, un compromiso fundamental para la estabilidad energética local.