Una profunda polémica ha surgido en el Estado de México luego de que la exalcaldesa de Tecámac, Mariela Gutiérrez, confirmara el sacrificio de 10.000 perros callejeros bajo su administración, entre 2019 y 2024. La ahora senadora de Morena hizo la admisión tras la amplia difusión en redes sociales de un video donde se le ve defendiendo sus acciones ante funcionarios estatales.
Las imágenes, grabadas a finales del año pasado pero viralizadas recientemente por la activista Zyanya Polastri, muestran a Gutiérrez argumentando con firmeza la legalidad de sus decisiones. «Si los señores no quieren que cumplamos la ley y que se preserven los animales de calle, están en un error», se le escucha decir, aludiendo a normativas que, según ella, respaldan el sacrificio animal en ciertos contextos.
En una conferencia de prensa en el Senado, Mariela Gutiérrez insistió en que cada medida tomada obedeció a principios claros: reducir el sufrimiento, proteger a la población animal y actuar siempre conforme a la ley. Aseguró que las decisiones fueron respaldadas por protocolos establecidos y que no hubo crueldad, sino un enfrentamiento a una realidad difícil buscando el menor daño posible.
La normativa mexicana contempla el sacrificio de animales domésticos y silvestres en situaciones de emergencia, cuando sufren afecciones incompatibles con la vida o representan un riesgo. Sin embargo, exige métodos que garanticen una muerte rápida y sin dolor, un punto sobre el cual el actual Gobierno de Tecámac ha solicitado aclaraciones.
El Ayuntamiento de Tecámac ha emitido un comunicado demandando a Gutiérrez que especifique las prácticas utilizadas, «particularmente en lo relativo a las prácticas presumiblemente indebidas relatadas por ella en esos videos». A pesar de la polémica, el actual gobierno subraya su compromiso con el bienestar animal y ha mantenido el recinto donde ocurrieron los hechos cerrado.
Gutiérrez informó que durante sus dos trienios al frente de Tecámac, se atendieron entre 60.000 y 80.000 animales callejeros. Subrayó que la muerte de los 10.000 perros sacrificados no se realizó sin el respaldo legal correspondiente, justificando que existían documentaciones y evidencias de agresiones a personas.
La exalcaldesa asumió su cargo en enero de 2019 y lo mantuvo hasta febrero de 2024, antes de ocupar su actual asiento como senadora por el partido Morena en septiembre de 2024. Este incidente ha reabierto el debate sobre las políticas de control animal y el cumplimiento de las normativas de protección.





