Operativo federal culmina con la detención de ‘El Jardinero’, figura clave del CJNG

La seguridad nacional de México ha asestado un golpe contundente al crimen organizado con la captura de Audias ‘N’, conocido como ‘El Jardinero’. Este individuo, señalado como uno de los posibles sucesores de Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, en la cúpula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue detenido en una operación estratégica.

La aprehensión de ‘El Jardinero’ se concretó en Nayarit, mientras que su presunto operador financiero, César Alejandro ‘N’, alias ‘El Güero Conta’, fue interceptado en Zapopan, Jalisco. Estas detenciones representan un impacto significativo para la estructura de liderazgo del CJNG, debilitando su cadena de mando y afectando sus operaciones clave.

El operativo, que tomó 19 meses de meticulosa investigación, fue el resultado de un esfuerzo conjunto de inteligencia entre autoridades mexicanas y agencias de Estados Unidos. A pesar de contar con una numerosa escolta de hasta 60 personas y 30 camionetas, la captura se realizó de forma quirúrgica y sin un solo disparo, gracias a un despliegue táctico avanzado.

En la acción participaron 120 efectivos de operaciones especiales de la Marina, apoyados por 400 elementos navales adicionales. El despliegue incluyó aeronaves de inteligencia, helicópteros de apoyo cercano y de transporte de tropas, así como aeronaves de ala fija, que permitieron ubicar a ‘El Jardinero’ cuando intentaba ocultarse en un conducto de desagüe.

Audias ‘N’ enfrenta una orden de reaprehensión en México por homicidio, además de una solicitud de extradición por parte de Estados Unidos por delitos relacionados con asociación delictuosa, narcotráfico y portación de armas de fuego. El embajador estadounidense, Ronald Johnson, y el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, elogiaron la operación y la valentía de los marinos.

Las investigaciones federales lo identifican como líder regional del CJNG en Nayarit, coordinando la producción y el trasiego de estupefacientes en la zona. Aunque la detención generó brotes de violencia localizada en Jalisco y Nayarit, con vehículos y tiendas incendiadas, las autoridades federales minimizaron su impacto, asegurando que la situación fue rápidamente controlada sin víctimas fatales.