Once personas enfrentan cargos por robar vehículos en aeropuertos de Colorado para venderlos en México

Un total de once individuos han sido formalmente acusados en el estado de Colorado, Estados Unidos, por su presunta participación en una elaborada trama de robo de vehículos. Esta organización criminal se dedicaba a sustraer automóviles y remolques de estacionamientos aeroportuarios, con el objetivo ulterior de trasladarlos ilícitamente a México, donde se sospecha que eran comercializados a grupos delictivos organizados, incluidos carteles.

La fiscalía estatal hizo pública la acusación, la cual se sustenta en 52 cargos graves emanados de un gran jurado. Entre los delitos imputados figuran asociación delictiva, conspiración, robo de vehículos, falsificación de documentos y posesión de herramientas especializadas para perpetrar estos ilícitos. Las autoridades han detallado que las operaciones de la banda se extendieron desde julio de 2024 hasta enero de 2025.

Durante el periodo de actividad, esta red habría logrado robar 41 vehículos, generando pérdidas económicas que superan los 900.000 dólares. Sus principales focos de operación incluían los aparcamientos del Aeropuerto Internacional de Denver, así como otras terminales aéreas regionales, hoteles adyacentes y áreas rurales de al menos siete condados de Colorado.

Los criminales aprovechaban la prolongada ausencia de los propietarios, quienes solían dejar sus vehículos estacionados por varios días mientras viajaban, lo que retrasaba la detección de los robos. Este lapso de tiempo era crucial para la red, permitiéndoles utilizar los coches en otras actividades ilícitas, almacenarlos en depósitos clandestinos o, fundamentalmente, conducirlos hacia la frontera mexicana antes de que el hurto fuera registrado en los sistemas policiales.

Para evadir la identificación, los acusados implementaban diversas técnicas de alteración. Modificaban la apariencia de los vehículos, intercambiaban placas, manipulaban los números de identificación vehicular (VIN) y utilizaban matrículas temporales falsas de Colorado. La investigación también sugiere una preocupante conexión con el narcotráfico, pues muchos de los vehículos enviados a México, se presume, terminaban en manos de carteles, una línea de investigación que sigue abierta y activa.

Este caso no es un incidente aislado, sino que se enmarca en una tendencia creciente de robos de vehículos en aeropuertos estadounidenses con destino a su exportación ilegal. Informes recientes del Buró Nacional de Seguros contra el Crimen (NICB) indican un alarmante aumento del 79% en los últimos cuatro años de vehículos robados que cruzan hacia México desde estados fronterizos como California, Arizona y Texas, siendo camionetas, SUVs y coches de alta gama los blancos preferidos. Este patrón subraya la necesidad de una mayor coordinación internacional para combatir estas redes criminales transfronterizas.