Oliver Tree: su polémica decisión de desheredar a su familia antes de su fallecimiento

El enigmático cantante Oliver Tree, conocido por su particular estilo y sus provocadoras declaraciones, había dejado explícita su decisión de que ni un solo centavo de su fortuna y el fruto de su carrera musical pasaran a manos de su familia tras su deceso.

Esta revelación surgió durante una entrevista concedida en abril al popular podcast “The Zach Sang Show”, donde Tree articuló claramente sus intenciones testamentarias, asegurando que había tomado las medidas necesarias para garantizar que su patrimonio no beneficiara directamente a sus allegados.

Según explicó en la conversación, su filosofía personal dictaba que la riqueza generada no le pertenecía intrínsecamente, sino que era un producto de su trabajo y una herramienta para otros fines. Por ello, había planificado que, al fallecer, el dinero no fuera a su familia, sino que se redirigiera.

Incluso, ahondó en el hipotético escenario de haber formado una familia con esposa e hijos antes de su muerte. Para ellos, también aplicaría la misma regla: no heredarían su patrimonio, aunque sí contemplaba cubrir gastos esenciales como la educación universitaria de sus hijos.

Su razonamiento se basaba en la idea de que sus descendientes no debían tener la vida resuelta desde la cuna, ya que consideraba que un futuro ya estaba asegurado por los logros de su propio padre en la década de los 2000. Su verdadero deseo era que el dinero, una vez él ya no estuviera, regresara a la comunidad artística.

Oliver Tree también compartió sus expectativas sobre el legado de su arte, confiado en que sus creaciones, tanto sus videos como sus canciones, aumentarían su valor póstumamente. “Así es como la gente te valora: cuando ya no estás”, expresó en su momento.

Para asegurar que sus deseos se cumplieran, el artista había previsto la creación de un comité. Este grupo tendría la función de votar anualmente para decidir a qué artistas se destinarían los ingresos residuales generados por su obra tras su fallecimiento, organizándolo todo mientras aún vivía.

Trágicamente, Oliver Tree, de 32 años, perdió la vida la mañana del domingo 14 de junio, en un accidente de helicóptero en el suroeste de Río de Janeiro, Brasil, lo que ha puesto de nuevo en el centro de atención sus particulares y firmes últimas voluntades.