Morena confirma: reforma electoral de Sheinbaum llega a Diputados

La reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo iniciará esta semana su recorrido legislativo en la Cámara de Diputados. Coordinadores de Morena en el Congreso confirmaron que la iniciativa será enviada este miércoles a San Lázaro, después de que la mandataria realizara ajustes finales al documento en una reunión de revisión con su equipo.

El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, explicó que la presidenta firmará la propuesta por la mañana y que el texto arribará al recinto legislativo alrededor del mediodía. A partir de ese momento, dijo, se activará el proceso formal: la Mesa Directiva la canalizará a las comisiones correspondientes para su dictaminación. Según el legislador, el plan es abrir un periodo de deliberación bajo los plazos que marca la ley y con acuerdos definidos en la Junta de Coordinación Política.

En un mensaje orientado a despejar dudas sobre el ritmo del trámite, Monreal adelantó que no se pretende acelerar la discusión. “No habrá fast track”, insistió. La ruta, en su descripción, contempla que el proyecto pase por Puntos Constitucionales y por la comisión especializada en materia electoral, donde se revisará el articulado, se analizarán los alcances de cada planteamiento y se incorporarán —si ocurre— reservas, observaciones o propuestas de modificación en función del diálogo parlamentario.

El anuncio se produce en medio de señales de tensión dentro del bloque oficialista. Monreal fue consultado sobre la postura del PT y el Partido Verde, aliados recurrentes de Morena en votaciones clave, y negó que exista una ruptura de fondo con miras a las elecciones de 2027. No obstante, reconoció que podría presentarse un “desarreglo temporal, coyuntural” si esos partidos no acompañan la iniciativa en esta etapa. Morena, en consecuencia, intenta sostener un doble discurso: unidad electoral hacia el futuro, pero libertad de posición en el debate legislativo inmediato.

Además del ambiente interno, la reforma enfrenta el desafío de la aritmética parlamentaria. Ante la pregunta de si el oficialismo cuenta con los votos necesarios para una reforma de alto calado, Monreal sostuvo que Sheinbaum “es consciente” de la correlación de fuerzas. Aun así, afirmó que la presidenta actúa con serenidad porque, desde su óptica, está cumpliendo un compromiso con la sociedad al presentar formalmente la iniciativa. El desenlace, añadió, dependerá del diálogo con los grupos parlamentarios y de la capacidad de construir acuerdos.

Respecto al contenido, Monreal se reservó detalles sobre las modificaciones de última hora, pero indicó que la iniciativa se concentra en lo que el oficialismo ha descrito como “diez puntos” o un decálogo por la democracia. Entre los ejes mencionó temas vinculados con la integración de las cámaras, la participación ciudadana, el uso de inteligencia artificial y la intención de que el cómputo comience desde el mismo día de la elección. Afirmó también que, en el planteamiento, se mantiene la operación del PREP y se preserva la autonomía del INE, dos elementos sensibles para la credibilidad del sistema electoral.

Desde Morena, el respaldo político a la propuesta fue reiterado. Monreal afirmó que su bancada no dejará sola a la presidenta en una iniciativa que consideran “importante para el país”. En su visión, el debate debe realizarse con civilidad y seriedad, evitando descalificaciones y privilegiando argumentos técnicos y políticos sobre el modelo electoral.

La discusión que se abre en San Lázaro no solo pondrá a prueba la solidez de la propuesta presidencial, sino también el grado de cohesión de los aliados del oficialismo y la disposición de la oposición a negociar. En el corto plazo, las comisiones deberán definir el calendario y el formato de la deliberación; en el mediano, el Congreso enfrentará el reto de procesar una reforma con impacto directo en reglas electorales, diseño institucional y condiciones de competencia rumbo a los próximos ciclos electorales.