México enfrenta un preocupante panorama en materia educativa, según un reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). El organismo internacional advierte que el país no ha mostrado progreso significativo en la habilidad lectora de los estudiantes que concluyen la educación primaria.
Además del rezago en lectura, el informe destaca que México tampoco ha avanzado en la conectividad a internet en sus escuelas primarias. Cifras recientes revelan que siete de cada diez planteles carecen de acceso a la red o de equipos de cómputo adecuados para el aprendizaje de los alumnos.
El documento de seguimiento de la educación en el mundo también señala que la tasa de adolescentes fuera del sistema educativo sigue sin mejorar, una situación que pone en riesgo el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS 4) sobre educación inclusiva y equitativa para el año 2030.
Declive en los niveles de aprendizaje y exclusión
Expertos en educación han reaccionado con alarma ante estos hallazgos. Érik Avilés, director general de Mexicanos Primero capítulo Michoacán, subraya que las estadísticas de la UNESCO evidencian un declive sostenido en los niveles de aprendizaje de los niños mexicanos, especialmente en lectura, donde el porcentaje de estudiantes con competencia mínima ha disminuido.
Avilés añade que el sistema educativo está fallando en retener a sus estudiantes más jóvenes. La tasa de adolescentes fuera de la escuela ha aumentado tanto en secundaria baja como en secundaria alta, lo que califica como un «sin progreso» que muestra cómo la marginación educativa avanza frente a las políticas de permanencia escolar.
Fernando Ruiz, especialista en materia educativa, concuerda en que los datos de la UNESCO no son incidentales, sino que se alinean con otras evaluaciones recientes, como PISA 2022, que también reflejan un estancamiento persistente en la comprensión lectora. Casi la mitad de los estudiantes mexicanos no alcanza el nivel básico en esta área.
Ruiz enfatiza que la lectura es una habilidad fundamental y la base para el avance en todas las demás áreas del conocimiento. La persistencia de este problema estructural sugiere que, aunque se ha ampliado la cobertura educativa, no se han mejorado de manera sostenida los aprendizajes esenciales.
Por su parte, Paulina Amozurrutia, fundadora de Educación con Rumbo (ECR), critica el liderazgo educativo en México, calificándolo de reactivo más que estratégico. Señala que la falta de visión y la débil coordinación entre los actores clave han obstaculizado avances significativos, una situación que se agrava con la eliminación de exámenes estandarizados y pruebas de admisión.
Estos datos de la UNESCO deben ser una señal de alerta urgente para las autoridades, impulsando la toma de decisiones de política pública que aborden el rezago y la exclusión. El sistema educativo mexicano acumula una deuda creciente con los derechos de sus niños y jóvenes a una educación de calidad y participación.





