Maru campos rechaza juicio político de Morena: “en Chihuahua eso no funciona”

La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, ha desestimado enérgicamente la iniciativa de juicio político promovida por el partido Morena en su contra, afirmando que tales movilizaciones “no funcionan” en la entidad. La mandataria argumenta que el carácter “libre y soberano” de la ciudadanía chihuahuense es un impedimento para estas acciones políticas.

Las declaraciones de Campos surgen tras una marcha organizada por Morena el fin de semana pasado y el anuncio de una campaña para recolectar firmas, buscando impulsar un proceso de juicio político ante el Congreso local. Este movimiento de Morena, liderado por Ariadna Montiel, busca presionar a la gobernadora.

Al ser consultada sobre la legitimidad de la recolección de firmas, Campos Galván fue contundente al expresar sus dudas, sugiriendo que el partido oficialista podría incurrir en irregularidades durante el proceso. La gobernadora minimizó la reciente movilización de Morena, indicando que “cada quien hace lo que puede”.

El conflicto entre Morena y la administración estatal se intensificó a raíz de un operativo en la Sierra Tarahumara el 19 de abril, donde fallecieron agentes estadounidenses y ciudadanos mexicanos. Morena acusa a Campos de permitir la participación indebida de agencias extranjeras en territorio nacional, lo que consideran una vulneración a la soberanía.

Entre los señalamientos más graves del partido oficialista se incluyen la presunta violación a la Ley de Seguridad Nacional, la injerencia extranjera en tareas de seguridad, la omisión ante la crisis de violencia en la Sierra Tarahumara y una supuesta “traición a la patria” que justificaría el juicio político.

En este contexto de polarización, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo también ha intervenido, haciendo un llamado a garantizar la libertad de expresión y manifestación en Chihuahua. Sheinbaum instó a la gobernadora a esclarecer la presencia de agentes de seguridad estadounidenses en operativos antidrogas, un tema que ha avivado la confrontación.

Previo a su marcha, Morena denunció presuntos bloqueos carreteros y retenes en los accesos a la ciudad de Chihuahua, acusando a la administración estatal de intentar boicotear su movilización. El alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, y la dirigencia de Morena, como Ariadna Montiel, respaldaron estas acusaciones.

Por su parte, la gobernadora Campos encabezó una Mesa Estatal de Construcción de Paz, donde revisó los resultados de operativos de seguridad. En esta reunión, la mandataria exhortó a la coordinación interinstitucional y pidió explícitamente evitar la politización de los temas de seguridad en el estado.

La tensión política se ha visto acentuada por las críticas de Maru Campos al “doble rasero” de Morena. La gobernadora cuestionó el apoyo del oficialismo al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien enfrenta señalamientos de nexos con el crimen organizado por parte de autoridades estadounidenses, mientras a ella se le critica por combatir laboratorios clandestinos.

Con la recolección de firmas en marcha y la presión creciente de Morena para llevar el caso al Congreso, el enfrentamiento entre el gobierno de Chihuahua y el partido oficialista continúa escalando, marcando un punto álgido en el panorama político nacional.