Legisladores avalan reforma para aplazar elecciones judiciales en medio de tenso debate

La Cámara de Diputados dio luz verde en un proceso de “fast track” a la iniciativa de reforma constitucional propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum. Este dictamen centraliza el aplazamiento de las elecciones judiciales, moviéndolas de 2027 a junio de 2028. La medida busca evitar que este ejercicio democrático coincida con los comicios ordinarios del próximo año.

El proyecto, que había sido aprobado en la Comisión de Puntos Constitucionales apenas unas horas antes, fue respaldado por 341 votos a favor, provenientes de Morena y sus aliados, mientras que 124 legisladores de oposición, incluyendo PAN, PRI y MC, votaron en contra, sumándose a la petista Martha Aracely Cruz Jiménez. La discusión del articulado en lo particular y las cerca de 300 reservas presentadas continuará este miércoles.

El debate legislativo alcanzó momentos de alta tensión cuando el diputado priista Carlos Gutiérrez Mancilla, en la tribuna, calificó a Morena de “narcopartido” y sugirió que sus integrantes estaban “cagados de miedo” por las próximas elecciones. Además, hizo alusión directa a la supuesta presencia en la Cámara del “asesino de Carlos Manzo”, provocando una fuerte reacción.

Inmediatamente, el morenista Leonel Godoy, quien había sido mencionado en relación con el homicidio de Manzo, exigió el retiro de Mancilla de la tribuna al haber excedido su tiempo. La situación escaló con gritos de “¡porro!” y “¡fuera!” desde la bancada guinda, culminando con un grupo de morenistas subiendo a la tribuna para presionar al priista, quienes fueron resguardados por sus compañeros de partido.

Ante el creciente desorden, el coordinador de la mayoría, Ricardo Monreal, intervino pidiendo a sus correligionarios mantener la calma y abandonar la tribuna, enfatizando la importancia de aprobar la reforma. Sin embargo, la tensión persistió, con Lilia Aguilar exigiendo a Kenia López Rabadán, presidenta de la mesa directiva, que hiciera valer su autoridad para retirar a Mancilla.

López Rabadán, apelando a la “altura de miras” de Mancilla, logró que este se retirara voluntariamente tras un apretón de manos, lo que pareció calmar brevemente los ánimos. No obstante, la confrontación se reanudó cuando Arturo Ávila, vocero de la bancada guinda, calificó a Mancilla de “porro”, a lo que este respondió aludiendo a Ávila como “la burla entera del país”.

Durante las más de cuatro horas de debate, Rubén Moreira, coordinador de la bancada del PRI, expresó su preocupación por el riesgo latente de que la consulta de revocación de mandato se superponga con los comicios ordinarios de 2028, año en que también se elegirán gubernaturas. Advirtió que, si bien se evitaría el empalme en 2027, el problema resurgiría en 2030 y 2033, sin resolver la antinomia sobre la elección del presidente de la SCJN.

En contraste, Mary Carmen Bernal del PT defendió la iniciativa, argumentando que “toda ley es perfectible” y que su función es “satisfacer las necesidades de modificar la norma”. Resaltó la experiencia previa con votaciones judiciales y la necesidad de subsanar las deficiencias detectadas.