La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), adscrita a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), ha comunicado oficialmente que no se han identificado operaciones financieras inusuales en las empresas vinculadas al cuñado del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Este anuncio responde a una revisión iniciada a raíz de información difundida en diversos medios de comunicación.
Las entidades que fueron objeto de este escrutinio son “Envíos del Bienestar, S.A. de C.V.” y “Pagos del Bienestar, S.A. de C.V.”. La UIF emprendió un análisis detallado de estas personas morales para verificar la legalidad y transparencia de sus actividades financieras.
Como resultado de esta exhaustiva revisión, la UIF destacó que no se han detectado, hasta la fecha, operaciones financieras consideradas inusuales, relevantes o que pudieran generar preocupación. La evaluación se basó en la información disponible en los sistemas institucionales y en un riguroso cruce de datos.
La Unidad de Inteligencia Financiera subrayó que el proceso se llevó a cabo con estricto apego al marco legal vigente y a las disposiciones en materia de confidencialidad. Esto garantizó la protección de la información y el resguardo del secreto bancario, pilares fundamentales de su operación.
Asimismo, la institución reafirmó su compromiso permanente con la recepción, procesamiento y evaluación de reportes provenientes de entidades financieras. Su labor constante busca identificar conductas que puedan estar relacionadas con operaciones de recursos de procedencia ilícita, fortaleciendo así la integridad del sistema financiero mexicano.
Esta revisión se detonó tras una publicación que reveló que, entre enero y abril de 2021, Rodrigo Gutiérrez Mueller, hermano de la esposa del presidente, Beatriz Gutiérrez Mueller, registró un par de empresas dedicadas a servicios financieros y transferencias de dinero.
El informe periodístico también indicaba que entre los socios de estas empresas, una registrada en la Ciudad de México y otra en Jalisco, figuraban dos personas de origen extranjero: Carlos Alberto Grijalva y Brian Ronald Cleland. Sus nombres coincidían con los de individuos acusados de lavado de dinero en Estados Unidos.
Estos accionistas extranjeros, según las publicaciones, se encontraban a la espera de una sentencia en EE. UU. tras haber aceptado su responsabilidad en el blanqueo de más de 46 millones de dólares. A pesar de estos antecedentes señalados por los medios, la UIF mexicana no ha encontrado irregularidades en las operaciones de las empresas del Bienestar.





