La película de Michael Jackson marca un hito como el biopic más taquillero de la historia global

La nueva película biográfica sobre el icónico «Rey del Pop», Michael Jackson, ha logrado un hito sin precedentes en la industria cinematográfica. «Michael», protagonizada por el sobrino del cantante, Jaafar Jackson, se ha convertido en el estreno más taquillero en la historia de los biopics a nivel mundial, desafiando las expectativas y las críticas iniciales.

Desde su lanzamiento global, la cinta ha recaudado una impresionante suma de 217 millones de dólares, superando ampliamente a predecesoras musicales como «Bohemian Rhapsody», que en 2018 obtuvo 124 millones de dólares en su debut. Incluso rebasó los 180 millones de dólares conseguidos por «Oppenheimer» en 2024, posicionándose como el biopic de cualquier género con el fin de semana de estreno más exitoso.

Este éxito rotundo subraya una tendencia creciente en Hollywood por las biografías musicales, consideradas apuestas seguras en la taquilla. Adam Fogelson, presidente de Lionsgate en Estados Unidos, resaltó que estas cifras masivas demuestran un disfrute generalizado por parte del público, atrayendo a diversas audiencias.

Recepción dividida: el contraste entre crítica y público

A pesar de su arrollador éxito comercial, «Michael» ha generado una polarización significativa entre la crítica especializada y la audiencia. Mientras que el público ha otorgado a la película una aprobación promedio del 97% en plataformas como Rotten Tomatoes, la crítica ha sido considerablemente más severa, con una puntuación media del 38%.

Expertos del cine describieron la cinta como una versión «edulcorada» y «superficial» de la vida de Jackson, criticando la omisión de aspectos controvertidos. Sin embargo, algunos críticos fueron más indulgentes, reconociendo su valor para los fans de toda la vida y su cualidad «absorbente» como biografía clásica.

El impacto de un acuerdo de confidencialidad en la narrativa

Un aspecto crucial que ha marcado la producción y el resultado final de «Michael» es la ausencia de las acusaciones de abuso sexual infantil contra el cantante. Inicialmente, los cineastas consideraron incluir referencias a estas acusaciones, pero un histórico acuerdo de confidencialidad firmado por Jackson con uno de sus acusadores obligó a una reestructuración completa del guion.

Este acuerdo extrajudicial, que prohibía a los herederos del artista mencionar las acusaciones en cualquier película, llevó a descartar material filmado y a realizar nuevas grabaciones. Como consecuencia, la narrativa de «Michael» concluye en 1988, antes de que surgieran las primeras denuncias, enfocándose exclusivamente en su carrera musical y su relación con su padre, Joseph Jackson.

El director Antoine Fuqua describió este suceso como un «periodo difícil» que obligó al equipo a «replantearse todo». Esta decisión, aunque polémica, moldeó el enfoque de la película, que se apoya fuertemente en recreaciones de conciertos y un elevado presupuesto de aproximadamente 200 millones de dólares, consolidándola como una de las biopics más costosas jamás realizadas.