Khloé Kardashian en el ojo del huracán por cirugía ilegal practicada a sus gatos

La reconocida figura de la telerrealidad, Khloé Kardashian, se encuentra en el epicentro de un intenso debate público y una ola de críticas tras admitir que sometió a sus queridos felinos, Gray Kitty y Baby Kitty, a una intervención quirúrgica altamente controvertida y prohibida en el estado de California.

La polémica surgió a raíz de la “extracción de garras”, un procedimiento que desde el 1 de enero de este año ha sido declarado ilegal en la región. Esta práctica implica la remoción quirúrgica de las garras y la falange distal de los dedos de los gatos, impidiendo su crecimiento natural y esencial para su comportamiento.

Kardashian, en su podcast “Khloé in Wonder Land”, compartió su pesar, explicando que la decisión fue producto de un mal asesoramiento y su inexperiencia en el cuidado de gatos. Lamenta profundamente la intervención, que ha vinculado con problemas de comportamiento en sus mascotas de raza azul ruso.

Defensores de los derechos de los animales, incluyendo organizaciones como PETA, han condenado enérgicamente este tipo de cirugías, comparándolas con una amputación. Advierten sobre las graves consecuencias, como la pérdida de equilibrio, dolor crónico, estrés severo y una significativa disminución en la capacidad de los felinos para defenderse.

Daphna Nachminovitch, vicepresidenta sénior de investigaciones de crueldad de PETA, subrayó la naturaleza permanente de las secuelas que estas cirugías dejan en los animales. Hizo un llamado a los dueños de mascotas para optar por alternativas humanas como rascadores y cortes de uñas regulares, en lugar de procedimientos invasivos motivados por la conveniencia humana.

La celebridad ha confesado su constante preocupación por la seguridad de Gray Kitty y Baby Kitty, equipándolos con collares de identificación y limitando su exposición a posibles fugas. Reconoce con tristeza y culpa que sus animales han perdido herramientas naturales de defensa, lo que aviva aún más las críticas en redes sociales, donde usuarios califican la cirugía de inhumana y cruel.