El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, anunció este jueves la eliminación de Alireza Tangsiri, quien fungía como jefe de la Marina de los Guardianes de la Revolución iraníes, en un ataque aéreo. La operación, descrita como «precisa y letal», también habría cobrado la vida de otros oficiales del mando naval, según declaraciones del funcionario israelí.
Tangsiri era una figura clave dentro de la estructura militar iraní, y su presunta muerte representa un golpe significativo para las fuerzas armadas de Teherán. La confirmación de este tipo de operaciones suele elevar las tensiones en una región ya volátil.
Katz subrayó que Tangsiri era «el hombre directamente responsable de la operación terrorista de minado y bloqueo del estrecho de Ormuz para la navegación». Este estrecho es una arteria marítima crucial para el transporte global de petróleo, y cualquier interrupción allí tiene implicaciones económicas y geopolíticas de gran calado.
La declaración del ministro de Defensa israelí fue difundida a través de un video, donde enfatizó la efectividad de la acción militar. «Fue volado por los aires y eliminado», declaró Katz, en referencia al comandante iraní.
Este incidente se inscribe en un contexto de escalada de hostilidades entre Israel e Irán, que ha visto un aumento en los enfrentamientos indirectos y directos. Desde el 28 de febrero, Israel y Estados Unidos han llevado a cabo ataques conjuntos contra objetivos iraníes, exacerbando las tensiones regionales.
Previamente, Israel ya había anunciado la muerte de otros altos cargos iraníes, incluyendo en su momento al líder supremo Ali Jamenei, aunque estas afirmaciones suelen ser difíciles de verificar de forma independiente y son parte de la narrativa de conflicto.
La situación en el Medio Oriente continúa siendo altamente delicada, y la eliminación de figuras militares de alto perfil como Tangsiri podría provocar una respuesta por parte de Teherán, aumentando el riesgo de una confrontación más amplia en la región.





