Tras una interrupción de 88 días, Irán ha restablecido de manera parcial el acceso a la red global de internet. Esta medida, anunciada por el vicepresidente primero Mohammad Reza Aref, busca cumplir la promesa del presidente Masud Pezeshkian de un ciberespacio más abierto y regulado para la población iraní.
La conectividad había sido cortada desde el 28 de febrero, al inicio de una escalada militar con Estados Unidos e Israel. La organización NetBlocks, que monitorea la actividad y censura en internet a nivel mundial, ha confirmado el levantamiento gradual del bloqueo, lo que representa un cambio significativo en la política digital del país en un momento de alta tensión.
Esta restauración ocurre en un contexto complejo, donde las agresiones militares continúan a pesar de los esfuerzos diplomáticos. Irán ha acusado a Estados Unidos de violar el alto el fuego vigente desde el 8 de abril con ataques recientes en la provincia de Hormozgán, denunciando estas acciones como una muestra de “mala fe” en medio de las negociaciones de paz.
Estados Unidos, por su parte, ha informado de ataques en “defensa propia” contra instalaciones de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes. Estas acciones han provocado un revés en las esperanzas de un acuerdo de paz, a pesar de que figuras como el expresidente Donald Trump habían sugerido un compromiso inminente.
La inestabilidad regional ha tenido repercusiones económicas, con el precio del barril de petróleo Brent superando los 98 dólares tras los ataques estadounidenses en Irán, generando incertidumbre en los mercados globales. La comunidad internacional, incluyendo China, ha urgido a respetar el alto el fuego y buscar soluciones diplomáticas.
Paralelamente, se reportaron ataques israelíes en el sur del Líbano, que han cobrado la vida de al menos 31 personas y dejado 40 heridos, intensificando aún más la crisis humanitaria y política en la región. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció una escalada en los ataques y la toma de nuevas “zonas estratégicas”.
En el ámbito interno, Irán ha continuado con ejecuciones por cargos de seguridad. Recientemente, un hombre fue ejecutado el 26 de mayo de 2026 por supuesta colaboración con el Mosad israelí, y otro el día anterior por participar en protestas antigubernamentales, evidenciando la mano dura del régimen en tiempos de conflicto.





