La trágica muerte de Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, una joven de 21 años, durante un salto de bungee jumping en el estado brasileño de Sao Paulo, ha desatado una ola de indignación y polémica. La investigación sobre el fatal accidente, donde la joven cayó al vacío sin las cuerdas de seguridad, continúa avanzando.
En medio de las pesquisas, una antigua publicación en redes sociales de uno de los instructores detenidos, Luis Felipe Feliciano Egoroff, de 32 años, ha vuelto a generar controversia. El video, grabado hace casi cuatro años en el mismo puente donde ocurrió la tragedia, muestra a Egoroff y otros colegas simulando arrojar un “cadáver” en una bolsa negra.
El material, titulado “Deshacerse de un cadáver”, captó la bolsa cayendo desde el Ponte do Esqueleto, en el municipio de Limeira. Este lugar es conocido en la región por ser un punto popular para la práctica de deportes extremos y actividades de aventura.
Tras el lamentable suceso con Maria Eduarda, el video resurgió rápidamente en redes sociales, provocando un aluvión de críticas. Muchos usuarios lo calificaron de “broma de mal gusto” y una premonición escalofriante, dada la forma en que la joven perdió la vida.
Maria Eduarda, graduada en Educación Física y Gestión Deportiva, fue lanzada desde una altura cercana a los 40 metros. Las imágenes de testigos muestran a tres hombres impulsándola al vacío, mientras las cuerdas de seguridad permanecían inexplicablemente sobre la plataforma, sin estar sujetas a su arnés.
Brezilya’nın São Paulo eyaletine bağlı Limeira kentinde gerçekleştirilen bungee jumping ölüm ile sonuçlandı.#brezilya #bungeejumping #saopaulo pic.twitter.com/Y85DC22aT6
— TRSondakika (@TRSonDakikacom) June 15, 2026
Junto a Egoroff, los instructores Vitor de Freitas Gonçalves y Maicon Fernandes Cintra también fueron detenidos y acusados de homicidio con dolo eventual. Esta figura legal aplica cuando, sin buscar directamente la muerte, una persona actúa asumiendo conscientemente el riesgo de que esta ocurra.
Según los investigadores, el protocolo de seguridad exigía la colocación de dos cuerdas de protección y varias verificaciones. Sin embargo, dos de los acusados alegaron haber sufrido un “desmayo” y no recordar con exactitud lo sucedido antes del salto.
El tercer imputado afirmó que solo colaboró con el lanzamiento y no era responsable de la revisión final del equipo. No obstante, estas explicaciones no han convencido a las autoridades, quienes señalan un grave incumplimiento de los protocolos básicos.
Los tres acusados han sido trasladados a otra unidad penitenciaria en Guarulhos, una medida solicitada por la defensa para preservar su integridad física ante la gran repercusión pública del caso. La investigación continúa en curso para esclarecer todas las responsabilidades.





