El mundo del entretenimiento lamenta el temprano fallecimiento de Daveigh Chase, la actriz que dejó una huella imborrable con sus interpretaciones, a la edad de 35 años. La noticia de su deceso, confirmada el miércoles, se atribuye a severas complicaciones derivadas de una meningitis, según reportes de medios especializados.
Su pareja, Roy Hernandez, había alertado sobre el delicado estado de salud de Chase, quien fue hospitalizada en Los Ángeles a principios de mes por un severo cuadro de desnutrición. Hernandez inició una colecta para brindar apoyo a la actriz, revelando que su diagnóstico incluía meningitis e infecciones sanguíneas graves.
Chase se catapultó a la fama a principios de los años 2000 con roles icónicos. Su voz dio vida a la querida Lilo Pelekai en la exitosa película animada de Disney “Lilo & Stitch” y a Chihiro en la versión inglesa de “El Viaje de Chihiro”. Sin embargo, fue su escalofriante interpretación de Samara Morgan en “El Aro” (The Ring) lo que la consolidó como una figura memorable del terror.
A pesar de un inicio prometedor que la auguraba como una estrella de Hollywood, su carrera tomó un giro complicado. Con el tiempo, la actriz enfrentó serios problemas personales que llegaron a los titulares, relacionados con el consumo de estupefacientes y diversos incidentes con la ley, marcando un descenso en su vida pública.
Uno de los episodios más sonados ocurrió en febrero de 2017, cuando fue arrestada por conducir un vehículo reportado como robado. Posteriormente, se la vinculó con el abandono de un hombre en un hospital de Los Ángeles, quien falleció por sobredosis. Aunque no fue acusada formalmente por la muerte, el incidente atrajo una intensa atención mediática sobre su vida privada.
La situación legal de Chase se complicó aún más en agosto de 2018, cuando fue arrestada por posesión de sustancias controladas, recuperando la libertad bajo fianza. Posteriormente, enfrentó cargos adicionales por posesión de medicamentos sin receta y parafernalia de drogas, señalando una constante lucha con sus adicciones.
Roy Hernandez, su compañero, hizo una conmovedora referencia a la “infancia difícil” de Chase en la plataforma de recaudación de fondos. Explicó que la actriz sufrió acoso escolar y luchó arduamente por encontrar estabilidad y bienestar a lo largo de su vida, lo que podría haber influido en sus desafíos posteriores.
En los últimos años, su nombre resurgió en el contexto del escándalo judicial que envuelve al rapero Sean “Diddy” Combs. Un video de 2003, donde una joven Daveigh Chase interactúa con Diddy en una fiesta post-MTV Awards, generó inquietud por la naturaleza de las imágenes y la actitud del rapero.
Estas grabaciones, donde Diddy se acerca y toca la mano de la entonces menor Daveigh mientras daba un discurso, la hicieron visiblemente incómoda y la llevaron a olvidar sus palabras. Aunque no hay confirmación de acoso, las imágenes reabrieron el debate sobre la protección de menores en la industria del entretenimiento.





