La Selección Mexicana empató sin goles ante Portugal en el recién inaugurado Estadio Banorte, un resultado que quedó en segundo plano frente a la polémica desatada por los abucheos de la afición. Los seguidores del ‘Tri’ manifestaron su descontento tras el silbatazo final, generando un encendido debate entre dos reconocidos comentaristas deportivos, Marc Crosas y David Faitelson.
Marc Crosas, exfutbolista y ahora analista, criticó el rol de los medios de comunicación en la creación de este ambiente hostil. Durante el programa «Línea de Cuatro», señaló que la constante crítica destructiva hacia la Selección ha condicionado la percepción del público, impidiendo una evaluación objetiva del desempeño del equipo en la cancha.
De manera directa, Crosas apuntó a David Faitelson como uno de los principales responsables de esta narrativa. Mencionó que Faitelson, quien públicamente se sorprendía de los abucheos, ha dedicado años a «destrozar a la Selección y no valorando absolutamente nada», contribuyendo a la reacción negativa de los aficionados.
Muchísimo respeto para @marccrosas.
Un facto tras otro. pic.twitter.com/9Bt3uIqIqY
— Macky. (@MackyPinzon) March 30, 2026
La respuesta de Faitelson no se hizo esperar a través de sus redes sociales. El periodista defendió el derecho de los aficionados a expresar su opinión, ya sea a través de la crítica o el abucheo, sin necesidad de ser expertos en táctica. «Todos, todos los aficionados saben de futbol y todos tienen derecho a manifestarse», sentenció.
Faitelson continuó su arremetida señalando a un «círculo rojo» de ex futbolistas, ex entrenadores y ex directivos como parte intrínseca del problema, al haber «sacado grandes tajadas» del fútbol mexicano. Argumentó que los abucheos de la afición son también una forma de protesta contra este sistema.
El tenso ambiente en el estadio se evidenció cuando el público coreó «olé» en favor de la selección portuguesa, una situación que visiblemente molestó a Rafael Márquez, presente en el banquillo. Adicionalmente, el encuentro fue empañado por el repetido grito homofóbico durante los despejes del portero ‘Tala’ Rangel, culminando en un abucheo generalizado.





