Estados Unidos revisará los 53 consulados de México en su territorio en un contexto de creciente tensión diplomática

El Departamento de Estado de Estados Unidos ha puesto en marcha una exhaustiva revisión de los 53 consulados de México distribuidos en su territorio. Según reportes de CBS News, el secretario de Estado, Marco Rubio, incluso contempla la posibilidad de cerrar algunas de estas oficinas diplomáticas, intensificando la incertidumbre en la relación bilateral.

Este movimiento surge después de meses de acusaciones por parte del influyente movimiento MAGA, que ha señalado a la red consular mexicana como una herramienta para influir indebidamente en las próximas elecciones intermedias estadounidenses. El escritor Peter Schweizer ha sido una de las voces más prominentes en esta narrativa, argumentando una supuesta intromisión en la política interna de EE. UU.

Ante estas imputaciones, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México ha negado categóricamente cualquier intento de injerencia. La Cancillería ha reafirmado que la labor de sus consulados se circunscribe a la protección y asistencia de los ciudadanos mexicanos, además de la promoción de lazos económicos y culturales con Estados Unidos.

La revisión consular se produce en un momento de notable escalada de tensiones entre ambas naciones. Incidentes recientes, como la muerte de dos agentes de la CIA en Chihuahua y las posteriores acusaciones del Departamento de Justicia contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, y otros funcionarios mexicanos, han marcado un deterioro en la relación diplomática.

Un funcionario del Departamento de Estado ha indicado a CBS que esta auditoría forma parte de un esfuerzo mayor para alinear la política exterior estadounidense con las prioridades de la administración Trump, bajo la consigna de “America First”. Esta declaración subraya la intención de reconfigurar la dinámica bilateral a favor de los intereses estadounidenses.

La influencia de Peter Schweizer y su obra “El Golpe Invisible”, que postula el uso de la migración como una “arma” por parte de potencias extranjeras, ha sido determinante. Este libro, catalogado como de “vital importancia” por el propio presidente Trump, ha servido de base para las preocupaciones manifestadas por su administración.

El gobierno mexicano, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha mantenido una postura cautelosa. Sin embargo, tras el incidente de Chihuahua y las acusaciones a funcionarios de Sinaloa, México se ha negado a extraditar a sus ciudadanos sin pruebas sólidas, evidenciando un creciente pulso en las relaciones que promete más capítulos políticos en el futuro cercano.