El PRI asegura mayoría absoluta en el Congreso de Coahuila tras contundente victoria

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha logrado una victoria contundente en las recientes elecciones para el Congreso de Coahuila, asegurando el control total de los 16 distritos electorales en disputa. Con un significativo 81.98 por ciento de las casillas computadas a través del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), la alianza liderada por el PRI se encamina a una mayoría absoluta, consolidando su poder en la legislatura local.

Los datos preliminares de la jornada electoral indicaron que el PRI acumuló un impresionante 55.22 por ciento de la votación, sumando más de 575 mil sufragios. Esta cifra lo sitúa muy por encima de la coalición Morena-PT, que se posicionó como la segunda fuerza política con un 25.96 por ciento de los votos, equivalente a poco más de 270 mil sufragios.

La jornada también destacó por el sorprendente desempeño del partido estatal Nuevas Ideas, que en su primera contienda electoral logró captar alrededor de 61 mil votos, superando el 5.8 por ciento de la votación. Este resultado le permitió posicionarse por encima de partidos con mayor trayectoria en la entidad, como el PAN y el PVEM, quienes tuvieron un desempeño por debajo de las expectativas.

En contraste, el Partido Acción Nacional (PAN) experimentó uno de sus peores resultados históricos en Coahuila, al obtener menos del 3 por ciento de los votos. Esta baja votación lo dejó por debajo del umbral necesario para acceder a diputaciones de representación proporcional, marcando un claro revés para su estrategia de competir en solitario, a diferencia de elecciones anteriores donde formó alianzas.

La elección, que convocó a más de 2.5 millones de ciudadanos inscritos en la lista nominal, se llevó a cabo con una participación cercana al 50 por ciento. El proceso transcurrió mayormente en calma, aunque se reportaron incidentes menores como retrasos en la apertura de casillas, algunas denuncias de presuntas irregularidades y fallas técnicas en una casilla especial con urna electrónica.

En el cierre de la jornada, las acusaciones no se hicieron esperar. La dirigencia nacional de Morena calificó el proceso como una “elección de Estado”, denunciando un presunto esquema de compra y coacción de votos a través de códigos QR, que según ellos, sustituía prácticas anteriores. Aseguraron que presentarán la información a la Unidad de Inteligencia Financiera para su investigación.

Por su parte, el presidente nacional del PRI rechazó categóricamente las acusaciones, defendiendo la transparencia y equidad de la elección. Atribuyó el éxito de su partido al respaldo ciudadano hacia la gestión del gobierno estatal, enfatizando que los votantes optaron por la paz, la seguridad y la estabilidad económica. Este triunfo, afirmó, envía un mensaje claro de la capacidad del PRI para ganar y recuperarse.