Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, exlíder del Cártel de Sinaloa y actualmente cumpliendo cadena perpetua en Estados Unidos, ha vuelto a generar revuelo al enviar una nueva carta al juez Brian Cogan.
En esta misiva, Guzmán Loera culpa al Gobierno de México por “todos los delitos de violencia” y reitera su petición de ser extraditado a su país natal. Esta solicitud llega apenas días después de que otras cinco de sus cartas fueran denegadas por el magistrado, quien las consideró carentes de fundamento legal.
Según la información de la Corte Federal para el Distrito Este de Nueva York, la carta manuscrita en inglés, fechada el 1 de mayo, argumenta que las acusaciones de violencia en su contra se basan en el testimonio de un solo testigo. En un fragmento, el capo alega que “el Gobierno mexicano fue responsable de todos los delitos violentos; yo no le hice daño a nadie”.

Esta declaración contrasta drásticamente con la realidad de su liderazgo al frente del Cártel de Sinaloa, periodo que se caracterizó por una violencia extrema y estratégica, evidenciada durante su juicio en Estados Unidos con testimonios y pruebas que lo vincularon directamente con numerosos asesinatos de rivales y traidores.
Guzmán cumple condena en la prisión federal de máxima seguridad ADX Florence en Colorado desde 2019. Sus recientes peticiones incluyen la “protección” de sus derechos humanos bajo la Primera y Octava Enmienda de la Constitución estadounidense, que garantizan la libertad de expresión y prohíben castigos crueles, respectivamente.
Hace apenas unos meses, en febrero, su abogada Mariel Colón alertó sobre el deterioro de la salud de su cliente, afirmando que ha perdido peso y ha sufrido episodios de taquicardia. Colón describió sus condiciones de confinamiento como “inhumanas” y “crueles”, violatorias de la Constitución estadounidense.
La historia criminal de ‘El Chapo’ incluye dos espectaculares fugas de prisiones mexicanas, la última en 2015 del penal de El Altiplano a través de un sofisticado túnel. Fue recapturado en 2016 y extraditado a Estados Unidos en 2017, desde donde ahora busca un retorno a México, aduciendo violaciones a sus derechos y culpando a las autoridades mexicanas por la violencia.





