El piloto mexicano Sergio “Checo” Pérez se vio forzado a abandonar el Gran Premio de Canadá, marcando su primera retirada de la temporada 2026. A pesar de haber iniciado la carrera con una estrategia audaz y un rendimiento que prometía una remontada, una falla mecánica en su monoplaza de Cadillac truncó su participación en la competición.
La jornada de Pérez tuvo un inicio poco convencional y desafiante. Aunque logró ganar tres posiciones en las primeras vueltas, su equipo tomó una decisión estratégica de parada temprana en boxes, anticipando una hipotética lluvia que finalmente no se materializó. Este movimiento lo llevó a cambiar de neumáticos intermedios a blandos en la tercera vuelta, relegándolo temporalmente a la posición 21 de la parrilla.
A pesar del contratiempo inicial, Checo demostró su habitual resiliencia en pista. Poco a poco, comenzó a escalar posiciones, beneficiándose no solo de su propio ritmo, sino también de los abandonos de otros competidores como Alex Albon y Arvid Lindblad. Sus vueltas se mantuvieron sólidas y constantes, lo que le permitió recuperar terreno.
El piloto tapatío continuó su avance, ejecutando adelantamientos importantes sobre pilotos como Lance Stroll y Valtteri Bottas. Su progreso en la clasificación se vio aún más favorecido con la retirada de Fernando Alonso, lo que le permitió subir un puesto adicional en su esfuerzo por recuperar posiciones.
Posteriormente, Pérez aprovechó la salida de George Russell de la carrera, lo que, junto con un nuevo juego de neumáticos blandos, marcó su mejor tramo. Enfrascado en una emocionante persecución contra Esteban Ocon, logró rebasarlo en la vuelta 40. Sin embargo, la batalla no terminó ahí, ya que Ocon recuperó su posición poco después, manteniendo un duelo vibrante.
Fue al final de la vuelta 42 cuando el destino de Checo en Canadá se selló. Tras una intensa pugna con Ocon, Pérez se dirigió a boxes, reportando por radio una posible pérdida de algún elemento en su auto. A escasos metros de la entrada al pit lane, el alerón derecho de su Cadillac colapsó, obligándolo a retirarse definitivamente de la competencia y marcando su primer abandono de la temporada.





