Autoridades sanitarias han confirmado nuevos casos de hantavirus en un ciudadano estadounidense y una mujer francesa que viajaban en el crucero MV Hondius, afectado por un brote, y que ya habían regresado a sus respectivos países.
Estos nuevos diagnósticos se suman a la preocupación internacional en torno al buque, que ha sido el epicentro de varios contagios y muertes. La ministra de Salud de Francia informó que la paciente francesa se encuentra en cuarentena y su estado de salud se deteriora, con un rastreo de 22 contactos cercanos.
El Departamento de Salud de Estados Unidos también reportó que un segundo pasajero del vuelo de repatriación mostraba síntomas leves. Ambos viajeros regresaron en unidades de biocontención, como medida de precaución, y serán sometidos a evaluación clínica.
La propagación del hantavirus y los esfuerzos de contención
El hantavirus es generalmente transmitido por roedores, aunque la cepa andina, que se cree afectó a los pasajeros en Sudamérica, permite la transmisión entre humanos. Los síntomas incluyen fiebre, fatiga, dolores musculares, malestar estomacal y problemas respiratorios.
Más de 90 pasajeros del MV Hondius, actualmente atracado en las Islas Canarias, están siendo repatriados a sus países de origen. Anteriormente, tres pasajeros, una pareja neerlandesa y una mujer alemana, fallecieron tras viajar en la embarcación, y se ha confirmado que dos de ellos portaban el virus.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) había recomendado un aislamiento de 42 días para los pasajeros, una guía que no fue seguida por completo por Estados Unidos. Sin embargo, los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) de EE. UU. han insistido en que la transmisión entre humanos es rara, minimizando el pánico público.
Los operativos de repatriación han involucrado a múltiples naciones, incluyendo Reino Unido, España, Países Bajos, Australia y Ucrania, donde los pasajeros y tripulantes son puestos en cuarentena y monitoreados de cerca para evitar una mayor propagación del virus.
El MV Hondius partió de Ushuaia, Argentina, el 1 de abril y su travesía ha culminado en el puerto de Granadilla, Tenerife, España, donde las autoridades continúan gestionando la situación y la repatriación segura de los restantes a bordo.





