Sheinbaum acusa a la ultraderecha de estados unidos y méxico de campaña contra su gobierno

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha emitido una contundente declaración, señalando a la ultraderecha de Estados Unidos y México como los principales artífices detrás de una persistente campaña de desprestigio contra su administración. La mandataria aseguró contar con información que sustenta sus afirmaciones, destacando que el objetivo es socavar las relaciones bilaterales entre ambas naciones.

Sheinbaum Pardo enfatizó que esta estrategia no emana directamente del gobierno estadounidense, sino de sectores específicos de ultraderecha en el país vecino. Estos grupos, según la presidenta, se alían con facciones similares en México para generar un clima de desconfianza y hostilidad, buscando afectar la estabilidad política y la cooperación binacional.

La declaración surgió a raíz de la aclaración del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de EE. UU., que desmintió reportes sobre la cancelación de visas o permisos especiales a gobernadores mexicanos. A pesar de esta desmentida, Sheinbaum advirtió que las noticias falsas y los intentos de desestabilización continuarán, formando parte de una narrativa diseñada para presentar al gobierno de EE. UU. persiguiendo a funcionarios mexicanos.

Para la presidenta, estas campañas tienen motivaciones electorales claras, tanto en las próximas elecciones de Estados Unidos en noviembre como con miras a los comicios mexicanos de 2027. Sin embargo, Sheinbaum manifestó su convicción de que este tipo de estrategias no logra permear en la conciencia de la población mexicana, que identifica la falsedad de dichas narrativas.

En este contexto, la mandataria también abordó la reciente denuncia del Partido Acción Nacional (PAN) contra el ex presidente Andrés Manuel López Obrador ante la Corte Penal Internacional. Sheinbaum calificó la acción de “hipócrita”, sugiriendo que la oposición busca “expiar culpas” y que tales acusaciones carecen de credibilidad ante la ciudadanía.

Además, se refirió a una cena organizada por la American Society (AMSOC) a la que asistieron miembros de la oposición. La presidenta reveló que su gobierno fue invitado, pero optó por no participar, cuestionando los intereses y la financiación detrás de dicho encuentro, especialmente tras mencionarse la coparticipación del empresario Ricardo Salinas Pliego.

Sheinbaum Pardo criticó que estos actores de la oposición viajen a Estados Unidos no para hablar sobre el gobierno, sino para “hablar mal de México” y solicitar la intervención estadounidense en asuntos internos del país. Esta conducta, según la presidenta, demuestra una falta de compromiso con la soberanía nacional.

Finalmente, la presidenta detalló una práctica de evasión fiscal que su gobierno cerró, relacionada con la importación de motocicletas por parte de una empresa del Grupo Salinas. Sheinbaum explicó que la estrategia consistía en traer componentes, como neumáticos, separados del chasis para pagar menos impuestos, calificándola de “trampa” y “otra evasión de impuestos” combatida por su administración.