Sheinbaum prioriza el diálogo con la CNTE ante protestas y el próximo Mundial de 2026

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha manifestado su firme postura de mantener un diálogo abierto con la Coordinadora Nacional de Trabajadores del Estado (CNTE), a pesar de las recientes movilizaciones y actos que ha calificado de provocación. Sus declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión, a solo una semana del inicio del Mundial de Fútbol 2026, que tendrá a la capital mexicana como una de sus sedes principales.

Sheinbaum ha enfatizado que su gobierno no cederá a las presiones para desalojar a los manifestantes, recordando episodios pasados de represión que, a su juicio, algunos sectores buscan replicar. “No los vamos a desalojar, porque eso es lo que quieren ver”, afirmó la mandataria, subrayando la importancia de evitar confrontaciones violentas entre la policía y los maestros.

El sindicato de maestros, por su parte, mantiene su plantón en el Centro Histórico de la Ciudad de México, con demandas claras: la derogación de la ley del ISSSTE de 2007 y de las reformas educativas implementadas en 2013 y 2019. Estas peticiones forman el núcleo de su lucha, buscando reivindicaciones en materia de pensiones y condiciones laborales.

Las protestas han escalado en intensidad, incluyendo bloqueos en arterias viales clave como Paseo de la Reforma y la avenida Insurgentes. Se han reportado incidentes de vandalismo, como el derribo de figuras de futbolistas de fibra de vidrio y enfrentamientos con fuerzas policiales que han utilizado gas lacrimógeno, lo que incrementa la presión sobre el Ejecutivo federal.

Ante este escenario, el gobierno ha respondido con propuestas que buscan satisfacer algunas de las demandas de la CNTE, como el fortalecimiento de PENSIONISSSTE y la creación de una aseguradora pública para la administración de pensiones. También se han comprometido a extinguir la Usicamm, pero hasta el momento, no se ha logrado un acuerdo definitivo que calme las movilizaciones.

Mientras tanto, el Zócalo capitalino, punto neurálgico para las protestas y planeado para albergar el “fanfest” del Mundial, se mantiene protegido. Sheinbaum ha expresado dudas sobre la identidad de quienes cometen los actos vandálicos, sugiriendo que personas con rostros cubiertos buscan deliberadamente generar situaciones de conflicto con la policía para obtener imágenes de represión.