La fiscalía de Michoacán detecta célula del CJNG con colombianos en la Meseta Purépecha

La Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán ha hecho público el descubrimiento de una célula criminal vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que opera en la Meseta Purépecha. Esta agrupación se distingue por incluir entre sus filas a individuos de nacionalidad colombiana, cuya cifra exacta no ha sido revelada.

Según declaraciones del titular de la FGE, Carlos Torres Piña, estos elementos extranjeros se han integrado a la estructura del CJNG con el objetivo de afianzar su influencia y dominio territorial en zonas estratégicas de Michoacán. La región entre la Ciénega de Zacapu y el municipio de Nahuatzen se ha identificado como uno de sus principales focos de actividad.

Las ambiciones de este grupo se extienden más allá de sus actuales bastiones. Reportes de inteligencia sugieren que pretenden expandir su control hacia otras áreas indígenas de gran importancia cultural y geográfica, como la Cañada de los Once Pueblos y las comunidades serranas de Charapan y Los Reyes, intensificando así la presión en la entidad.

Las labores de inteligencia han documentado la constante movilidad de convoyes integrados por entre ocho y diez camionetas con sujetos armados. Estas caravanas se desplazan ininterrumpidamente desde la zona compartida por Zacapu y Nahuatzen hasta el corredor que conecta Chilchota, Tangancícuaro y Charapan, evidenciando una estrategia de presencia dinámica.

Ante esta situación, la FGE ha establecido una comunicación fluida y una coordinación operativa con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Civil. El objetivo es intensificar y mantener operativos de vigilancia y seguridad en los puntos críticos y áreas vulnerables de las regiones afectadas por la actividad de esta célula.

Torres Piña también hizo referencia a recientes enfrentamientos armados, producto de la disputa territorial entre facciones delictivas antagónicas, que han impactado severamente a comunidades indígenas como Cocucho, Sicuicho y Ocumicho. Se confirmó que una de las células actúa específicamente en la franja fronteriza entre Los Reyes y Charapan.

En cuanto al incidente violento en Acachuén, Chilchota, que resultó en dos fallecidos el 7 de mayo, las investigaciones ministeriales avanzan. No obstante, el régimen de usos y costumbres de la localidad ha dificultado las labores periciales, impidiendo necropsias y la recolección de pruebas de campo, un obstáculo frecuente en estas comunidades.

Similar resistencia se observó en Seviva, Nahuatzen, tras un ataque del crimen organizado el 17 de mayo que cobró la vida de dos guardias comunales. Inicialmente, la comunidad impidió el acceso a peritos de la FGE, pero horas después se logró un acuerdo formal que permitió la entrada de los elementos y el desarrollo de las diligencias ministeriales.