Las autoridades sanitarias en México han emitido una alerta tras la confirmación del primer caso de gusano barrenador en humanos en la Ciudad de México. Esta noticia surge apenas tres semanas después de que se detectara el primer caso de miasis por gusano barrenador en la capital, entonces en un perro doberman.
Según el boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud, este reciente caso eleva las preocupaciones en torno a la reaparición de una plaga que se creía erradicada en el país. A nivel nacional, se han registrado 352 casos acumulados en humanos, siendo Chiapas el estado más afectado con 131 infecciones.
El caso inicial en la capital se reportó en un doberman de 12 años, que presentaba una herida en la oreja a causa de una pelea. Aunque inicialmente fue considerado como un “caso aislado” por las autoridades, la situación ha evolucionado, sumando ahora una infección en humanos y varios casos activos adicionales en animales.
Reaparición de una antigua amenaza
El gusano barrenador, que se pensaba había sido erradicado de México en 1991, ha resurgido como un desafío significativo para la salud pública y la agricultura. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), a través de Senasica, mantiene una vigilancia constante, aunque se han observado discrepancias en las cifras de casos activos entre distintas dependencias.
La situación ha tenido repercusiones incluso a nivel internacional, llevando a Estados Unidos a cerrar temporalmente la frontera a la importación de ganado mexicano. Esta medida subraya la seriedad de la plaga y la necesidad de una respuesta coordinada y eficaz para su contención.
Estrategias de contención y futuro
Para combatir la propagación, el Gobierno de México ha intensificado las medidas de prevención y monitoreo en las zonas afectadas. Además, se espera la inauguración en junio de una fábrica de moscas estériles en Chiapas, conocida como Moscamed, una estrategia clave para controlar la población del insecto transmisor de la larva.
A pesar de estos esfuerzos, la detección del primer caso en humanos en la Ciudad de México reitera la importancia de la vigilancia epidemiológica y la cooperación ciudadana. Las autoridades continúan evaluando y ajustando los protocolos de respuesta para proteger tanto la salud humana como la animal ante esta reemergencia.





