Ricardo Monreal, diputado federal por Morena, y Emiliano Rojas, quien colabora en su equipo y es hijo de la abogada Mariana Gutiérrez, han marcado una clara distancia de las acciones legales emprendidas por la litigante contra diversos periodistas. La situación surge a raíz de la difusión de un video que generó polémica por un supuesto maltrato animal.
A través de comunicados públicos, Monreal enfatizó que no tiene relación alguna con las denuncias presentadas por Gutiérrez. El legislador morenista manifestó su respeto por la labor periodística y por los comunicadores implicados, algunos de los cuales conoce desde hace tiempo, e instó a resolver el conflicto mediante el diálogo.
La controversia escaló tras la publicación de un video por parte del periodista Irving Pineda, donde aparece Mariana Gutiérrez en una reunión privada. Las imágenes desataron una fuerte reacción en redes sociales debido a lo que se interpretó como un comportamiento agresivo hacia un perro.
Como respuesta, la “Abogada de las Estrellas” interpuso una denuncia formal y solicitó medidas cautelares contra Pineda y otros comunicadores que difundieron o comentaron el contenido. Estas medidas, que incluyen restricciones sobre declaraciones del caso, han provocado un intenso debate sobre sus implicaciones legales y la libertad de expresión.
Monreal confirmó que Emiliano Rojas es efectivamente hijo de Mariana Gutiérrez y forma parte de su equipo en la Cámara de Diputados. Sin embargo, reiteró que esta relación laboral no implica ningún tipo de apoyo o implicación en las decisiones personales de la abogada, destacando su propia trayectoria sin denuncias contra la prensa.
Por su parte, Emiliano Rojas también utilizó sus redes sociales para deslindarse públicamente de las acciones de su madre. Aseguró desconocer las intenciones legales de Mariana Gutiérrez y subrayó que sus decisiones corresponden exclusivamente a su esfera personal, manteniendo su respeto hacia Irving Pineda.
El caso ha trascendido el ámbito legal, provocando un aluvión de comentarios entre usuarios de redes, activistas y figuras políticas como el diputado Sergio Mayer, quien ha solicitado la intervención de autoridades especializadas en protección animal. La discusión pública se centra tanto en el contenido del video como en las implicaciones de las medidas cautelares dictadas.





