En un movimiento que ha resonado en los círculos políticos y del entretenimiento, el actor y diputado federal Sergio Mayer ha formalizado su renuncia “irrevocable” al partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena). Esta decisión, hecha pública a través de una carta con fecha del 15 de mayo, pone fin a su militancia en medio de una intensa controversia.
La dimisión de Mayer se produce tras un periodo de escrutinio público y críticas internas desatadas por su participación en el popular reality show “La casa de los famosos”, producido por Telemundo. Para unirse al programa, el legislador había solicitado previamente una licencia a su cargo, lo que generó un considerable debate sobre la compatibilidad de sus roles.
Desde finales de febrero, la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) de Morena había iniciado un proceso sancionador de oficio en su contra. Este procedimiento contemplaba la posible suspensión de sus derechos partidarios, argumentando una contravención a los estatutos del partido.
El expediente de Morena señalaba que la incursión de Mayer en el programa televisivo podía interpretarse como una priorización de un proyecto personal sobre sus responsabilidades legislativas. A pesar de que el actor justificó su participación como un “experimento social” y una vía para conectar con la ciudadanía, estas explicaciones no lograron apaciguar las inquietudes dentro de su bancada.
De hecho, la situación escaló al punto de que, dentro del propio grupo parlamentario de Morena, se planteó una iniciativa para establecer prohibiciones explícitas sobre la separación del cargo de diputados con el fin de participar en actividades de entretenimiento o recreativas, subrayando la magnitud del descontento generado por este caso.





