Joaquín “El Chapo” Guzmán, el otrora líder del Cártel de Sinaloa, ha vuelto a enviar una serie de cartas a las autoridades de la Corte de Brooklyn, Estados Unidos, reanudando sus esfuerzos legales. Desde su prisión de máxima seguridad, el capo mexicano insiste en su inocencia y busca activamente su traslado a México.
En estas misivas, reveladas por el periodista Keegan Hamilton, Guzmán Loera se autoproclama un “ciudadano inocente de México” y denuncia la presunta violación de sus derechos de política exterior, según las leyes estadounidenses. Su principal objetivo es asegurar un juicio equitativo e imparcial, alegando la intimidación judicial del jurado en su proceso original.
Uno de los puntos clave en su argumentación es la referencia a la Ley “First Step”, una disposición legal estadounidense de 2018 diseñada para reformar el sistema penal. “El Chapo” sostiene que esta ley podría aplicarse a su caso, cumpliendo con los criterios para una posible liberación o revisión de su condena.
La estrategia del ex capo no solo se centra en su inocencia, sino también en obtener una extradición legal que le permita regresar a territorio mexicano. A través de sus escritos, Guzmán Loera busca un nuevo juicio, argumentando la falta de pruebas contundentes en su condena inicial en Estados Unidos.
Adicionalmente, en una de las cartas, el narcotraficante expresa su deseo de recibir visitas de sus hijas gemelas, un aspecto personal en medio de su prolongada lucha legal desde prisión. Este detalle subraya su insistencia en modificar las condiciones de su reclusión.
Guzmán Loera también cuestiona la validez de enfrentar cargos en ambos países, México y Estados Unidos, argumentando que la ley no debería funcionar de esa manera en los tribunales federales. Él considera que la aplicación de la ley en su contra ha sido abusiva en el contexto de su política exterior.
Todas las comunicaciones llevan el sello de recibido con fecha del 19 de mayo y son atribuidas directamente a “El Chapo” Guzmán, quien permanece recluido en la prisión ADX Florence, en Colorado. Estos envíos se suman a un historial de cartas previas en las que el capo ha reiterado su solicitud de extradición.





