El ejército ruso ha puesto en marcha este martes, y por un periodo de 72 horas, unos extensos ejercicios militares que simulan el uso de armamento nuclear. Estas maniobras, que involucran a miles de efectivos en distintas regiones del país, se llevan a cabo en un momento de alta tensión geopolítica, marcado por la intensificación de los ataques de drones ucranianos y la visita del presidente Vladimir Putin a China.
A lo largo de los más de cuatro años de conflicto en Ucrania, Moscú ha reiterado su posesión de capacidades nucleares y no ha dudado en advertir sobre su posible uso. Estos ejercicios subrayan una vez más la importancia estratégica que Rusia confiere a su arsenal atómico y su disposición a exhibirlo como elemento disuasorio.
Los simulacros también tienen lugar meses después de la disolución del último acuerdo bilateral de control de armas nucleares entre Rusia y Estados Unidos, el tratado New START. Esta ruptura ha eliminado importantes restricciones para las dos mayores potencias nucleares del mundo, generando preocupación en la comunidad internacional.
El Ministerio de Defensa ruso confirmó que el propósito de estos ejercicios, que se extenderán hasta el 21 de mayo de 2026, es “la preparación y el uso de fuerzas nucleares en caso de una amenaza de agresión”. Esta declaración reafirma la postura defensiva, aunque contundente, de la Federación Rusa ante lo que percibe como amenazas a su seguridad.
En las maniobras participan más de 65.000 soldados y un vasto despliegue de 7.800 equipos y armas, que incluyen más de 200 lanzadores de misiles. Además, se suman a las operaciones aeronaves, buques de superficie, submarinos convencionales y submarinos nucleares, lo que denota la magnitud y complejidad de los simulacros.
El ministerio ha señalado que como parte de los ejercicios, se llevarán a cabo lanzamientos de prueba de misiles balísticos y de crucero. Un aspecto relevante es que las operaciones también abordarán el entrenamiento conjunto y el posible uso de armas nucleares desplegadas en territorio de Bielorrusia, país aliado que comparte frontera con la OTAN y donde Rusia ha posicionado misiles Oreshnik con capacidad nuclear.





