Un reciente video, compartido por el turista Joel Torres, ha sacado a la luz nuevas perspectivas sobre el aterrador tiroteo ocurrido en la zona arqueológica de Teotihuacan el pasado 20 de abril. Las imágenes documentan los instantes previos y el caos desatado en la Pirámide de la Luna, transformando una jornada de ensueño en una pesadilla inolvidable para los visitantes.
Torres y su familia, provenientes de Dallas, Texas, habían planificado con gran ilusión un viaje a México, que incluía una experiencia mágica sobrevolando las pirámides en globo aerostático. Tras un desayuno placentero, la familia se dirigió al sitio arqueológico, ansiosa por explorar la majestuosidad de Teotihuacan.
Ascendieron a la primera plataforma de la Pirámide de la Luna, disfrutando de las vistas y capturando fotografías. Sin saberlo, su cámara 360 también registró al agresor, Julio César Jasso, quien se posicionó discretamente en un costado de la estructura, preparando el ataque que cambiaría drásticamente el curso del día.
New video of the shooting at Mexico’s Teotihuacán pyramid that left one Canadian woman dead and more injured.
In the beginning of the video you can see the killer walk by with a mask and a backpack where his gun was stored before he opened fire.
Plan accordingly….#mexico… pic.twitter.com/AKFA9UyUZb
— Mrgunsngear (@Mrgunsngear) April 23, 2026
Fue durante el descenso, apenas unos escalones abajo, cuando el sonido de los disparos irrumpió en la tranquilidad del lugar. La confusión inicial de pensar que eran cohetes rápidamente dio paso al pánico colectivo. Gritos y el estampido de las detonaciones llenaron el aire, provocando una estampida de turistas desesperados por encontrar refugio.
La adrenalina tomó el control mientras la familia de Torres luchaba por bajar los empinados escalones de la pirámide, consciente del peligro de una caída y de la amenaza latente de las balas. Los disparos continuaron mientras corrían, buscando cualquier cobertura detrás de los montículos cercanos para ponerse a salvo.
Finalmente, lograron llegar al estacionamiento, donde la búsqueda de su autobús añadió otra capa de angustia. Una vez a bordo, el silencio tenso y las miradas de shock revelaron el trauma compartido. El viaje soñado se había grabado en sus mentes como una experiencia aterradora e imborrable.
Este testimonio visual y personal subraya la fragilidad de la seguridad en sitios turísticos de renombre, y la capacidad de un instante para transformar la belleza y la historia en un escenario de horror. Joel Torres expresó su gratitud por haber sobrevivido, pero el recuerdo de la joven canadiense fallecida y los heridos perdurará.





