Desmantelan importante red de huachicoleo ligada al CJNG; 14 detenidos

En un golpe significativo contra el crimen organizado, el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México ha anunciado el desmantelamiento de una de las principales redes dedicadas al robo y comercialización ilegal de hidrocarburos. Esta operación, fruto de siete meses de investigación y acciones coordinadas en diversas entidades federativas, culminó con la detención de 14 individuos clave.

Entre los aprehendidos se encuentra Mauricio «N», alias «El Burras», quien ha sido identificado como el líder de esta estructura criminal, con vínculos directos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Las autoridades también revelaron el aseguramiento de importantes cantidades de combustible, vehículos, armamento, dinero en efectivo y equipo especializado, además de la identificación de al menos diez empresas fachada utilizadas para el blanqueo de capitales.

La red operaba bajo un esquema integral y sofisticado que abarcaba cada etapa del proceso ilícito: desde la extracción clandestina de hidrocarburos, su transporte y almacenamiento, hasta su distribución y venta final. Para ello, empleaban una vasta infraestructura que incluía pipas, tractocamiones e incluso buques, complementada con complejos mecanismos financieros para encubrir la procedencia ilegal de sus ganancias.

Las investigaciones detallaron cómo esta célula criminal, que surgió tras operativos previos en 2025, tenía la capacidad de extraer hasta 1.5 millones de litros de combustible semanalmente. Utilizaban ductos de Pemex y una extensa red de distribución para introducir el producto ilícito en el mercado formal, afectando gravemente la economía nacional y la seguridad energética del país.

Adicionalmente, la Fiscalía General de la República (FGR) expuso un esquema de «huachicol fiscal» valuado en hasta 23 mil millones de pesos. Este modelo se basaba en la simulación de operaciones comerciales mediante documentación falsa y empresas fachada, logrando introducir hidrocarburos al país evadiendo controles aduaneros y fiscales, etiquetándolos erróneamente como aditivos o lubricantes.

Se identificó un entramado logístico multimodal que combinaba transporte marítimo, ferroviario y terrestre, diseñado para fragmentar la trazabilidad del combustible desde su ingreso hasta su distribución ilegal en estados estratégicos. La triangulación financiera y la facturación apócrifa eran herramientas clave para aparentar legalidad y ocultar el origen delictivo de los recursos.

Un caso particular son los «petrofactureros», más de 40 empresas sin infraestructura real, manejadas por prestanombres para facilitar la comercialización ilícita de hidrocarburos. Como resultado de estas acciones, la FGR ha judicializado varios casos, logrando la detención de seis personas vinculadas a este esquema y el aseguramiento de bienes por más de 126 millones de pesos, incluyendo inmuebles, vehículos de lujo, joyería y efectivo.