Rusia acusa inacción de autoridades mexicanas en caso Kristina Romanova; exigen su repatriación

La cancillería rusa volvió a convocar al embajador de México, Eduardo Villegas, para expresar su descontento ante la supuesta «inacción» de las autoridades mexicanas en el caso de Kristina Romanova. Esta situación se produce apenas cuatro días después de un encuentro similar, reafirmando la tensión diplomática en torno a la joven ciudadana rusa.

La postura de Rusia, sin embargo, ha tomado un nuevo matiz. Según el comunicado difundido este lunes, Kristina Romanova manifestó su deseo de quedarse a vivir en México durante un reciente interrogatorio de investigación. Esta declaración, realizada el 17 de abril en presencia de funcionarios consulares rusos, contrasta con la inicial exigencia de su inmediata repatriación.

A pesar del cambio en la narrativa sobre la repatriación, Rusia ha reiterado sus críticas por lo que considera una violación de los compromisos internacionales de México. La cancillería enfatizó que no se garantizó el derecho de sus representantes a comunicarse libremente y sin demora con sus connacionales, según lo estipulado en la Convención de Viena de relaciones consulares de 1963 y un acuerdo bilateral de 1978.

Ante la elección de Kristina de permanecer en México, el ministerio de Relaciones Exteriores ruso subrayó que esta decisión «impone a nuestros socios mexicanos una mayor responsabilidad por la seguridad y salud de la ciudadana rusa». La protección de la joven será monitoreada de cerca, tanto antes como después de que alcance la mayoría de edad el 15 de mayo de 2026.

El caso de Kristina Romanova ha sido objeto de intensa cobertura en los medios rusos, alimentada por las declaraciones de su madre, Ana Romanova. Ella ha denunciado un supuesto «secuestro e incomunicación» de su hija, expresando temor de que sea entregada a cárteles o forzada a la prostitución, e incluso que sea drogada diariamente con psicotrópicos, acusaciones que han generado gran alarma.

El Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) del Estado de México tomó la custodia de Kristina desde noviembre de 2023, tras una denuncia por agresiones sexuales. Estas agresiones habrían sido cometidas por su hermanastro, Andrey Romanov, quien permanece desaparecido, una situación que la madre adoptiva de Kristina y Andrey ha calificado de «absurda».

Las versiones sobre la asistencia consular han sido contradictorias. Mientras el encargado de la sección consular rusa, Yakov Fiodorov, afirmó que México se negó a permitir el acceso consular desde agosto de 2025, la propia madre de Kristina había declarado previamente que los representantes consulares se reunieron con su hija en cuatro ocasiones desde enero de 2024.

Finalmente, el comunicado de la cancillería rusa de este lunes valida el argumento de las autoridades mexicanas de que Kristina se negó a recibir a más funcionarios consulares en agosto del año pasado, lo que ha llevado a Rusia a dejar de insistir en su retorno, priorizando ahora su seguridad en México.