Una alarmante mortandad de peces ha sido reportada en las aguas que confluyen entre los estados de Veracruz y Tamaulipas, generando preocupación entre la población y las autoridades ambientales. Aunque inicialmente se temió por una posible contaminación, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha descartado la presencia de hidrocarburos como causa del desastre ecológico, atribuyéndolo a un fenómeno distinto.
Los primeros avisos sobre la aparición de peces sin vida en el sistema lagunario Chairel fueron emitidos el pasado jueves por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma) de Tamaulipas. Inspectores de la Procuraduría Ambiental y Urbana de Tamaulipas (PAUT) realizaron recorridos en la zona, recopilando testimonios de pescadores locales.
Cientos de peces muertos flotan en el río Pánuco, en Veracruz. No es casualidad: es la huella del derrame de hidrocarburo en el Golfo de México. pic.twitter.com/C1NA7r6ih0
— El Titular Noticias (@TitularNoticias) April 19, 2026
Estos pescadores sugirieron que la muerte de especies como carpas, plateados y bobas podría estar vinculada a cambios bruscos en las condiciones del agua. Las investigaciones preliminares de la Seduma apuntaron a que las brisas y corrientes de marea, junto con maniobras de mantenimiento en compuertas operadas por la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA), provocaron el ingreso de agua salobre.
Tras varios días de reportes ciudadanos, la Conagua emitió un comunicado oficial confirmando que, desde el primer momento en que tuvieron conocimiento, su personal acudió al sitio para atender la contingencia. La autoridad federal determinó que la apertura de una compuerta en el sistema lagunar El Camalote fue la causa principal.
Esta apertura resultó en una mezcla inusual de agua dulce y salada, alterando drásticamente el ecosistema acuático y, consecuentemente, provocando la muerte masiva de la fauna local. La Conagua ha iniciado una investigación para esclarecer las razones detrás de la apertura de dicha compuerta.
Finalmente, la Conagua informó que procedió a restablecer el correcto funcionamiento de la compuerta. Además, se tomaron muestras para analizar la calidad del agua, las cuales confirmaron que no existía presencia de hidrocarburos, descartando así una de las mayores preocupaciones iniciales sobre un derrame contaminante.





