El gobierno de Claudia Sheinbaum ha puesto en marcha diversas estrategias para mitigar el reciente aumento de la inflación en México. La administración busca acuerdos con productores y mejora de cadenas logísticas, además de mantener subsidios en sectores clave como el energético. Esta iniciativa surge tras un repunte inflacionario que elevó el índice de precios del 3.7% en diciembre al 4.6% a finales de marzo.
La mandataria ha señalado que gran parte de esta escalada se debe al incremento en los precios de productos agropecuarios esenciales, como el jitomate, la papa y la cebolla. En respuesta, se ha programado una reunión con productores de jitomate para establecer un precio base, buscando impactar directamente este indicador que afecta significativamente la mesa de los hogares mexicanos.
Asimismo, se dialoga con el sector de la tortilla, dado que la baja en el precio del maíz no justifica un alza en su costo actual. El objetivo es asegurar que los precios al consumidor reflejen las condiciones del mercado.
Sheinbaum ha enfatizado que, a pesar del incremento en marzo, la inflación actual no supera los picos observados en otros periodos, como durante la guerra en Ucrania en 2022, cuando alcanzó el 7.8%. La presidenta asegura que, incluso con la volatilidad en los precios de combustibles por la situación en Medio Oriente, el indicador se mantiene contenido, insistiendo en que no hay razones económicas sólidas para justificar alzas generalizadas en la canasta básica o los energéticos.
Para hacer frente a esta situación, el gobierno ha reactivado una serie de medidas que incluyen acuerdos de precios con gasolineros y la aplicación de exenciones fiscales sobre los combustibles. Estas políticas han permitido fijar el precio del diésel en 28 pesos por litro y la gasolina regular en un máximo de 24 pesos por litro, buscando aliviar la presión sobre el bolsillo de los consumidores.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), bajo la dirección de César Escalante, ha intensificado las inspecciones en gasolineras, colocando advertencias en aquellas que superan los precios acordados. A pesar de estos esfuerzos, los ciudadanos han resentido el alza tanto en el costo de los combustibles como en las tarifas de peaje de las carreteras del país.
La reactivación de subsidios a gasolinas y diésel por parte de Hacienda se debe directamente al impacto de conflictos internacionales, como la situación en Medio Oriente, que generan volatilidad en los mercados energéticos. Esta inestabilidad también prevé un aumento en los precios internacionales de energía, fertilizantes y metales, lo que podría repercutir en el costo final de los productos agrícolas para el consumidor.
Otros frentes económicos
Paralelamente a las medidas antiinflacionarias, el panorama económico de México se prepara para la revisión del TMEC en julio. Marcelo Ebrard, Secretario de Economía, anunció la próxima visita de Jamieson Greer, titular de la Representación Comercial de EE. UU. (USTR), para sostener la segunda ronda de conversaciones en México, tras el encuentro inicial en Washington.
Estas sesiones abordarán sector por sector temas cruciales como el acero y aluminio, la industria automotriz y el sector agropecuario, además de discutir reglas de origen y la coordinación de políticas comerciales entre los países. La visita de Greer subraya la importancia de este tratado para la economía regional y los ajustes necesarios en el contexto actual.
En un impulso adicional a la economía nacional, se ha anunciado una inversión de mil millones de dólares por parte de la empresa Flex en los próximos tres años. Esta inyección de capital, detallada por Guillermo Del Río de Flex, conllevará la creación de 5,000 nuevos empleos en el país, consolidando la presencia de la firma electrónica que ya opera con ocho plantas en el centro y norte de México.





