La Cámara de Diputados de México aprobó en lo particular el denominado “plan B” de la reforma electoral propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum. Esta iniciativa, que busca modificar artículos constitucionales clave, superó un maratónico debate que se extendió por más de 16 horas, caracterizado por un ambiente de intensas descalificaciones y gritos entre las diferentes bancadas.
La enmienda fue avalada con 343 votos a favor, provenientes de los partidos Morena, PT y PVEM, mientras que 124 legisladores del PAN, PRI y MC votaron en contra, con una abstención. Las modificaciones centrales del «plan B» incluyen la reducción de los presupuestos asignados a los congresos estatales, una disminución en el número de regidores en los ayuntamientos y ajustes a las remuneraciones de consejeros y magistrados electorales.
Un debate marcado por la tensión
Lo que inicialmente se preveía como una discusión con un número limitado de oradores, se transformó en un prolongado enfrentamiento. El tono se elevó cuando el morenista Leonel Godoy provocó a la oposición, refiriéndose a ellos como los «diputados del no». Esta declaración llevó a los grupos parlamentarios de oposición, especialmente el PRI, a presentar y debatir todas sus reservas, extendiendo la lista de participantes a más de cien legisladores.
El debate se tornó particularmente agrio y encendido, con una lluvia de ataques dirigidos, en gran medida, a la bancada de Movimiento Ciudadano (MC). Legisladores de oposición, como el panista Miguel Ángel Monraz y el priista Carlos Gutiérrez Mancilla, reprocharon a MC su apoyo al «plan B» y a otras iniciativas del bloque mayoritario, acusándolos de «hipocresía fosforescente» y de ser «comparsas» de Morena.
Las críticas no se limitaron a MC. Los parlamentarios del bloque de mayoría, por su parte, alimentaron la espiral de insultos. El morenista Francisco Javier Sánchez Cervantes calificó a la oposición de “cavernícolas de la política, infames, corruptores y antipatriotas”, mientras que Adrián González Naveda del PT lamentó que el PRI y el PAN hubieran llevado el debate al nivel de un «pleito de cantina».
Otras aprobaciones y el tema del quórum
Además del «plan B», la sesión también incluyó la aprobación de modificaciones a un artículo de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal. Estas enmiendas otorgan nuevas facultades a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) para participar en obras públicas asociadas a servicios de salud, lo cual fue avalado por 423 votos a favor y 37 en contra.
Durante las horas finales, la sesión se desarrolló en un salón casi vacío. Varios legisladores de oposición, incluyendo priistas y panistas, solicitaron repetidamente verificar el quórum ante la evidente ausencia de diputados. Sin embargo, la presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, desestimó las peticiones de verificación a través del tablero de votación, argumentando que la vía reglamentaria era a través de la secretaría.





