Hermosillo: suman 4 personas fallecidas por inyectarse “suero vitaminado”

La ciudad de Hermosillo, Sonora, enfrenta una grave situación sanitaria tras confirmarse la cuarta muerte vinculada a un tratamiento intravenoso conocido popularmente como “suero vitaminado”. Catalina Figueroa, de 38 años, falleció en el Hospital General de Especialidades, sumándose a una lista de víctimas cuyas familias buscan respuestas y justicia.

Este lamentable suceso se agrega a los de Jesús Héctor Almeida Flores, su hijo Sebastián Almeida Cáñez, y Dinora Ontiveros, todos con un historial común de haber recibido este tipo de soluciones en una clínica particular de la capital sonorense. Los casos han encendido las alarmas en la comunidad y entre las autoridades.

Familiares de los afectados han compartido testimonios desgarradores, describiendo cómo sus seres queridos experimentaron complicaciones severas, incluyendo fallos renales y hepáticos, poco después de la aplicación del suero. Se ha señalado que el deterioro en algunos pacientes fue rápido y progresivo, e incluso se presume la existencia de más individuos con síntomas similares.

Ante la magnitud de la tragedia, las familias han interpuesto denuncias formales, solicitando que estos fallecimientos no sean tratados como incidentes aislados. Han exigido públicamente la actuación contra el médico Jesús Maximiano Verduzco Soto, a quien identifican como el responsable de promocionar y aplicar estos sueros en un establecimiento de la colonia Jesús García.

En respuesta, la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJES) ha iniciado una investigación exhaustiva sobre las cuatro denuncias presentadas. La indagatoria se lleva a cabo en estrecha colaboración con la Comisión Estatal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Coesprisson) para esclarecer la posible existencia de mala praxis médica.

Como parte de las primeras diligencias, se ejecutó un cateo en la clínica implicada, donde se aseguraron expedientes clínicos, soluciones médicas, sueros inyectables y otros insumos relevantes. Estos elementos han sido resguardados y turnados a las autoridades sanitarias para un análisis detallado, incluyendo la colaboración con la Comisión de Control Analítico.

Adicionalmente, se realizarán estudios histopatológicos en los tejidos de las víctimas con el objetivo de identificar cualquier daño celular que pudiera estar directamente relacionado con los sueros administrados. Las autoridades sanitarias también han activado una “red negativa” en instituciones médicas para identificar posibles nuevos casos, sin éxito hasta el momento.

La clínica donde se aplicaban estos sueros permanece asegurada y bajo custodia ministerial. Peritos especializados y agentes de investigación continúan trabajando en el análisis de todos los indicios recabados para determinar las causas exactas de los fallecimientos y deslindar responsabilidades en este doloroso suceso.