El Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán ha declarado haber atacado y destruido un centro de operaciones de la computación en la nube de Amazon ubicado en Bahréin. Este incidente marca la primera vez que la organización iraní dirige sus acciones contra firmas de «espionaje» supuestamente vinculadas a Estados Unidos e Israel en la región.
Según un comunicado emitido a través de su sitio oficial, Sepah News, el CGRI explicó que esta ofensiva es una represalia directa por los «asesinatos» de ciudadanos iraníes. Irán había emitido advertencias previas sobre posibles ataques a estas empresas, citando un aumento en las agresiones atribuidas a fuerzas estadounidenses e israelíes.
La decisión de atacar en Bahréin se tomó luego de que, según el CGRI, las advertencias iraníes fueran desestimadas, llevando a la continuación de ataques contra intereses iraníes el miércoles. Esto subraya una escalada en la tensión regional y la disposición de Irán a tomar medidas directas.
Además, el Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica ha prometido que «castigará» a más empresas de este tipo con mayor severidad si los ataques de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes persisten. Esta declaración eleva la preocupación por futuras confrontaciones en la zona.
En el mismo comunicado, el CGRI afirmó haber atacado otras instalaciones estratégicas. Se mencionan siete bases aéreas de Estados Unidos e Israel, dos acerías estadounidenses en Abu Dabi, una planta de aluminio en Bahréin y fábricas de armamento operadas por la firma israelí Rafael.
También se informó de un ataque a un escondite de soldados estadounidenses cerca de Manama, la capital de Bahréin, que, según Irán, resultó en víctimas entre las fuerzas norteamericanas. Estas acciones son parte de una respuesta más amplia a eventos previos y la escalada de la confrontación.
El contexto de esta ofensiva se remonta al 28 de febrero, cuando Israel y Estados Unidos presuntamente lanzaron ataques conjuntos contra Teherán y otras ciudades iraníes. Esos incidentes resultaron en la muerte del entonces líder supremo iraní, Ali Jamenei, así como de importantes comandantes militares y civiles.
En respuesta a esos ataques previos, Irán había lanzado una oleada de misiles y drones dirigidos a activos israelíes y estadounidenses en Medio Oriente. El reciente ataque al centro de Amazon en Bahréin se enmarca dentro de esta serie de respuestas militares y una creciente inestabilidad regional.





