El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró la victoria en su prolongada guerra contra Irán durante un mensaje televisado a la nación, buscando restaurar su apoyo público. A pesar de una serie de reveses políticos y una disminución en su popularidad, Trump afirmó que la operación militar estaba cerca de culminar todos sus objetivos, aunque no dudó en amenazar a Irán con «bombardearla de regreso a la Edad de Piedra» si no se llegaba a un acuerdo.
En su alocución, el jefe de la Casa Blanca detalló que las fuerzas estadounidenses habían neutralizado la capacidad de misiles de Irán, devastado su marina y fuerza aérea, y eliminado su programa nuclear. No obstante, advirtió a Teherán sobre las consecuencias de cualquier intento por reconstruir su infraestructura atómica, reiterando su amenaza de un retroceso a la «Edad de Piedra».
Además, el mandatario insistió en que la responsabilidad de mantener abierto el estratégico estrecho de Ormuz para el tráfico petrolero recae en otras naciones, ya que, según él, Estados Unidos no requiere del crudo de Medio Oriente. Celebró que el éxito de la operación en Venezuela ha provisto a la potencia de millones de barriles adicionales, complementando la producción energética nacional.
🇺🇸🇮🇷 | AHORA — Donald Trump dice que se retirarán de Irán en dos o tres semanas y que los europeos que no quisieron involucrarse se tendrán que hacer cargo del Estrecho de Ormuz.
“Nos iremos muy pronto. Y si Francia, el Reino Unido o cualquier otro país quiere su petróleo o su… pic.twitter.com/VLtU2p4wO2
— Agustín Antonetti (@agusantonetti) March 31, 2026
El discurso de Trump estuvo dirigido principalmente a la audiencia estadounidense, donde el conflicto con Irán ha provocado un aumento en los precios de la gasolina, un factor políticamente sensible. La ciudadanía ha expresado creciente ansiedad y confusión sobre los verdaderos objetivos y la necesidad de una guerra no provocada, cuya justificación nunca fue explicada claramente por el gobierno.
Encuestas recientes muestran que dos tercios de los estadounidenses favorecen una retirada temprana del conflicto, incluso si eso significa no alcanzar todas las metas declaradas. Sectores de la base electoral de Trump, quienes apoyaron su promesa de evitar nuevas «guerras innecesarias», ahora manifiestan preocupación de que el gobierno no esté cumpliendo, y existe alarma por un posible despliegue de tropas en territorio iraní.
El contexto político para Trump no es menos desafiante. Esta misma semana, una decisión judicial detuvo la construcción de su planeada sala de baile junto a la Casa Blanca. Simultáneamente, el Congreso, a pesar de estar bajo el control de sus aliados, ha fallado en aprobar legislación clave para sus prioridades y en asignar fondos para resolver la crisis de los agentes de seguridad de transporte en aeropuertos.
A pesar de estos obstáculos, el presidente defendió su gestión, proclamando que su administración ha «construido la economía más fuerte en la historia» y pronosticó una pronta caída en los precios de la gasolina y un repunte en los mercados bursátiles. También se anunció el consenso en el liderazgo republicano de la Cámara Baja para reactivar parcialmente el Departamento de Seguridad Interna.
El mensaje de Trump, programado horas antes del lanzamiento de la misión espacial Artemis II, que rodeará la Luna por primera vez desde 1972, cerró con referencias a este logro. Sin embargo, el artículo concluye sugiriendo que las grandilocuentes declaraciones sobre la guerra y otros conflictos podrían ser una elaborada broma de «April Fools», el equivalente al Día de los Inocentes.





