Familia de José Guadalupe Ramos Solano exige justicia tras su muerte bajo custodia de ICE en California

La familia de José Guadalupe Ramos Solano, un ciudadano mexicano que falleció mientras se encontraba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos, exige justicia y transparencia en el esclarecimiento de su muerte. A pesar de los días transcurridos desde el lamentable suceso, los parientes denuncian la ausencia de comunicación por parte de las autoridades migratorias estadounidenses, agravando su dolor.

Jesús Eduardo Arias, abogado de la familia y parte del equipo consultivo de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, criticó duramente a ICE por no contactar a los deudos directamente. En lugar de ofrecer información, la agencia ha emitido un comunicado acusando a Ramos Solano de ser «indocumentado con presuntos antecedentes penales por posesión de sustancias controladas y robo», una acción que los familiares consideran revictimizadora y carente de humanidad.

Antonia Tovar, viuda de José Guadalupe, y sus hijos, Gloria y José, se han pronunciado públicamente en Los Ángeles, California, demandando respuestas claras. Su llamado a Washington busca desentrañar las verdaderas circunstancias que rodearon el fallecimiento de su ser querido, ocurrido el 25 de marzo en un hospital de Victorville, tras sentirse indispuesto en el centro de procesamiento de Adelanto.

El litigante Arias subrayó la excepcionalidad de este caso, pues nunca antes había experimentado una situación en la que una familia no recibiera ni una sola llamada de parte de ICE. Ante la falta de datos oficiales, la familia ha iniciado su propia investigación forense, buscando determinar la causa de la muerte que ocurrió pocas horas después de que Ramos Solano conversara con su esposa.

La muerte de José Guadalupe Ramos Solano marca el decimocuarto fallecimiento de un mexicano bajo custodia de ICE desde la implementación de políticas migratorias más estrictas. Este hecho resalta la urgente necesidad de revisar los protocolos de atención y custodia en los centros de internamiento, así como la importancia de garantizar los derechos humanos de los migrantes, incluso en situaciones de detención.

Durante la conferencia de prensa, impulsada por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum, la emoción embargó a los familiares. «Queremos que mi esposo tenga justicia. Él no merecía morir así, era un hombre muy trabajador y muy responsable. No me ha dejado solo dolor a mí, se lo dejó a sus hijos, a su madre y a sus hermanos», expresó la señora Antonia entre lágrimas, visiblemente afectada.

Sus hijos también alzaron la voz, clamando por justicia no solo para su padre, sino para todas las familias que han perdido a un ser querido en circunstancias similares. «Mi papá es un buen papá, una buena persona, no era criminal, era trabajador», afirmó José hijo, desmintiendo las acusaciones de ICE y honrando la memoria de su padre.